El cardenal Cañizares ordena cinco nuevos sacerdotes al servicio de la diócesis de Valencia

Les anima a “haced de la caridad pastoral vuestra norma suprema”

El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha presidido hoy en la Catedral de Valencia la solemne ordenación sacerdotal de cinco diáconos, a los que ha exhortado a hacer  de la caridad pastoral “la norma suprema, el centro de vuestra vida”.

 De igual manera, les ha recordado que a partir de ahora “vais a ser ministros de la eucaristía, del amor sin límites de Dios para que  se haga presente en medio de los hombres”.

 Durante la solemne misa de ordenación sacerdotal ha instado a “llamar siempre a la conversión” para que nuestra sociedad pueda “caminar de cara a la verdad”, ya que Dios es la única puerta abierta al futuro y a la esperanza.

En este sentido, el cardenal ha señalado que en la actualidad “el hombre camina en dirección contraria a Dios”, lo que provoca “una profunda ruptura y quiebra de humanidad”. Igualmente, ha alertado que el “problema radical” de nuestra cultura es “el desarrollo alarmante de una mentalidad que prescinde de Dios en la visión y valoración del mundo, en la imagen que tiene el hombre de sí mismo, en el origen y termino de su existencia, y en las normas y objetivos de sus actividades personales y sociales”.

El Arzobispo ha afirmado que vivimos en una sociedad cuyo proyecto cultural y político, “implica la quiebra de todo el patrimonio cultural y espiritual enraizado en la memoria y adoración de Jesucristo” y en la que sin darnos cuenta “se van educando las conciencias de los ciudadanos de esta mentalidad envolvente, generadora del relativismo moral y de un laicismo radical como la única válida y compatible”.

Así, el cardenal ha asegurado que “corremos el riesgo de la desesperanza, de que las circunstancia actuales y la magnitud de los hechos nos aturdan y no nos dejen ver”. Por eso la Iglesia “no pone nunca su esperanza ni puede encontrar su apoyo en ninguna institución o fuerza temporal, en ningún poder o éxito de aquí, pues sería poner en duda el señorío de Dios” 

Los nuevos presbíteros que han recibido la ordenación sacerdotal son Jorge Sequí, de 36 años y natural de Catarroja; Vicent Femenía, de 25 años y de Sagra; Santiago Carbonell, de 34 años y nacido en Valencia; Domingo Pacheco, de 28 años y natural de Foios y Ricardo Valle, nacido en México hace 52 años aunque desde 22 vive en Catarroja.

Con el Cardenal han concelebrado un centenar de  sacerdotes, entre ellos los rectores y formadores de los Seminarios, miembros de la Curia Diocesana y del propio Cabildo de la Catedral, en la misa en la que ha cantado el coro del Seminario Metropolitano de Moncada.

Rito de ordenación sacerdotal

El rito de ordenación sacerdotal, que tiene su origen en los primeros tiempos del cristianismo, ha dado comienzo tras las lecturas de la Palabra de Dios con la “llamada a los elegidos, ya que es la Iglesia quien llama por medio del obispo a quienes va a confiar el ministerio”.

Tras la ordenación por la imposición de manos del Cardenal, varios presbíteros han colocado la estola y la casulla a los nuevos sacerdotes y, a continuación, el Cardenal ha ungido con el crisma las manos de cada nuevo presbítero, como “se unge todo lo que va a ser dedicado a Dios”.

Finalmente, el cardenal Cañizares ha dado a cada uno de ellos el beso de la paz y a partir de ese momento ha comenzado la liturgia eucarística. Al final de la celebración, los nuevos sacerdotes han recibido la felicitación de sus familiares y amigos.