Caixabank mantendrá su sede social en Valencia de manera definitiva

Gortázar reconoce que el referéndum provocó una retirada de depósitos que se freno con la decisión de la sede

No será de forma temporal como se había venido indicando en las últimas semanas. Al menos, así lo ha confirmado este martes en Valencia el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, durante la rueda de prensa de presentación de los resultados del tercer trimestre celebrada por primera vez en la localidad del Turia  como consecuencia del cambio de sede social. Dicho cambio, según ha explicado con rotundidad que la decisión del consejo de administración de trasladar la sede social de la entidad financiera de Barcelona a Valencia es definitiva: “si el consejo hubiese querido decir que el traslado era temporal lo hubiera dicho y no dijo nada al respecto”.

De esta manera, Gortázar desmintió absolutamente que fuera un traslado provisional hasta que se despejara la situación de Cataluña: “el traslado se ha producido y no hemos dicho que sea temporal en ningún momento”. Según ha señalado, la entidad tomó esta medida “para proteger los intereses de clientes, empleados y accionistas” y fue una decisión “que correspondió única y exclusivamente a la dirección del máximo órgano de gobierno del banco”, con el objetivo de hacer un llamamiento a la “tranquilidad” y a la “responsabilidad” porque las cuentas que las cuentas “están absolutamente seguras dentro y fuera de Cataluña”.

En este sentido, el consejero delegado ha incidido en que “las sedes sociales no tienen plazos de vigencia. Actualmente nuestra sede social está en Valencia y no se le ha querido conferir un carácter de temporalidad al tema”, asegurando que la entidad, que de esta manera da “un voto de confianza” a la Comunitat Valenciana, y se adoptó esta medida por una motivación “exclusivamente técnica a través de su consejo de administración y no de la junta de accionistas amparándose en el cambio legislativo impulsado por el Gobierno, que permitía “hacer el traslado de manera más sencilla”.

La ubicación en Valencia de la sede social y fiscal de CaixaBank implicará que la entidad celebrará en la ciudad las reuniones ordinarias de su consejo de administración, así como las juntas de accionistas y la presentación de resultados “por un tema logístico”, aunque mantendrá sus servicios centrales operativos en Barcelona, y de momento, “no se prevé por ahora otro tipo de traslados de relevancia operativa”.

Resultados  y consecuencias referéndum

En cuanto a los resultados de la entidad, durante los nueve primeros meses del año, según ha manifestado Gortázar, la CaixaBank logró un beneficio récord de 1.488 millones de euros, un 53,4 % más que en el mismo período de 2016, gracias a la integración, el pasado febrero, del banco portugués BPI.

La rueda de prensa, que  ha tenido lugar en el nuevo domicilio social de CaixaBank, en la antigua sede de Banco de Valencia, ha estado marcada por la crisis política en Cataluña, que ha motivado la práctica totalidad de las preguntas dirigidas a Gortázar.

En este sentido, el consejero reconoció que CaixaBanksufrió una salida de depósitos “moderada” tras el 1 de octubre, una situación que logró frenar e incluso revertir tras el traslado de su sede social de Barcelona a Valencia, y que podría suponer la consolidación del cambio de sede.

Según explicó, informó que desde el banco se detectó entre su clientela “nervios e intranquilidad” que iban “al alza” y que por ello el consejo acordó “por unanimidad” llevar la sede social a la capital valenciana.

Ante esta situación, en opinión de Gortázar, ” se tomó la decisión para dejar fuera de cualquier duda a todas las personas que la fortaleza de CaixaBank se mantendrá en cualquier escenario y que estaremos siempre bajo el paraguas de la zona euro y bajo la supervisión del Banco Central Europeo (BCE)”.

De esta manera, además, el banco garantiza que estará “en absoluta igualdad de condiciones” con otros competidores en España desde el punto de vista jurídico ante cualquier escenario político que se configure en Cataluña.

No obstante, no ha querido cuantificar el impacto de la salida de depósitos por esta incertidumbre política, pero ha asegurado que esta situación “se ha revertido” y que CaixaBank sigue en estos momentos “en la senda del crecimiento”. A su juicio, “esta retirada, que fue moderada, fue estabilizada con el cambio de sede y después revertida, y ahora seguimos creciendo con comodidad y con los niveles de liquidez y crecimiento que siempre hemos tenido”.

De igual manera, también se ha referido al llamamiento al boicot a bancos que han hecho algunas entidades soberanistas, y ha dicho que este tipo de acciones “no ayudan a la convivencia en Cataluña”.  En su opinión, el boicot, “aparte de no aportar soluciones de ningún tipo y de no cambiar las cosas”, no es relevante para la entidad, pero sí para los empleados de banca que tratan a diario con los clientes, a quienes ha querido agradecer especialmente el trabajo realizado en las últimas semanas.

Gortázar ha pedido “tranquilidad y responsabilidad” en este sentido, y ha dicho que “no hay ninguna necesidad de hacerlo” porque todos los depósitos están “absolutamente seguros” en y fuera de Cataluña.

Asimismo, considera que la incertidumbre derivada de la situación política en Cataluña “no es buena para la economía”, pero mantiene en torno al 3 % sus previsiones de crecimiento para España para este año: “confío en la capacidad de los gobernantes para solucionar los problemas y en que esta situación no se prolongue un tiempo de impacto largo. Si es así, podremos corregir y salir del parón con un impacto menor. Todo depende de la evolución futura de la situación actual”.

Por otra parte, según ha informado,  CaixaBank ha devuelto 210 millones de euros a unos 47.000 clientes que tenían hipotecas con cláusulas suelo abusivas o no transparentes, lo que supone aproximadamente la mitad de los afectados.