Medios públicos e intereses privados

Enrique Arias Vega

Periodista y Escritor. Ex director de publicaciones del Grupo Zeta, y de varios diarios pertenecientes a este grupo de comunicación

Al parecer, Esquerra Republicana se queda con el control de TV3, una de las cuestiones más delicadas en su acuerdo de gobierno con JxCat. La palabra control, con toda su crudeza y su contenido manipulador, no me la invento yo, sino que es la que utilizan los propios independentistas al hablar del asunto.

Es éste un ejemplo  clarísimo de cómo  se usan los medios de comunicación públicos para intereses partidistas, es decir, privados. Lamentablemente, los que más dicen defender y promover los medios públicos suelen ser quienes menos creen en la pluralidad, la objetividad y la neutralidad informativas.

Está sucediendo ahora mismo con el renacimiento de la televisión valenciana que había cerrado el anterior Gobierno regional con objeto de ahorrarse una pasta que no tenía. El actual proceso, dirigido por la vicepresidenta, Mónica Oltra, consiste en colocar en la tele a todos los afectos a Compromís y a los Països Catalans, en vez de recuperar los antiguos profesionales, con lo que de esta manera duplica el coste, justo cuando el Gobierno valenciano reconoce un déficit de financiación e ingresos públicos.

No importa. Lo prioritario es lo prioritario y a los políticos les resulta más importante tratar de influir en la opinión ciudadana y modelar sus criterios (lo que llevó a niveles extremos en su día Paco Camps) que invertir en prestaciones sociales o servicios públicos.

Es lo que sucede en cualquier Comunidad. Véanse, si no, los bandazos de la televisión de Castilla-La Mancha, que cambia de jefes, subjefes y jefecillos a cada vaivén electoral.

Y es que los medios serán públicos, insisto, pero su perversa utilización sólo responde a intereses absolutamente privados.

 

Enrique Arias Vega

Periodista y Escritor. Ex director de publicaciones del Grupo Zeta, y de varios diarios pertenecientes a este grupo de comunicación