Política

El PSOE prepara su proyecto de futuro

 

  • El president de la Generalitat, Ximo Puig, se reunió el pasado lunes con el ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, para diseñar el nuevo partido

Los socialistas españoles empiezan a pasar página de la época oscura liderada por Pedro Sánchez, y buscar alternativas para el nuevo proyecto socialista que arrancará después del próximo congreso federal, que previsiblemente se celebrará en vísperas del próximo verano, según confirmaron a Mediterráneo Press fuentes socialistas, pues, se entiende que “no hay que tener prisar” sino “ir tejiendo una nueva mayoría para cicatrizar heridas”.

En la reunión que, según fuentes consultadas se trata de un «encuentro habitual» entre los tres mandatarios que mantienen desde hace tiempo una buena sintonía, se habló de la situación del PSOE y las distintas opciones para conseguir una nueva mayoría orgánica y social que permita a los socialistas recuperar su peso en la política actual.

De igual manera, entienden que en el próximo congreso será importante “recuperar consensos” y una nueva mayoría social, abriendo las puertas del partido a todos los que queden excluidos de otras formaciones políticas, apostando por abrir las puertas del PSOE a los sectores más moderados de Podemos, que, previsiblemente tras la Asamblea de Vistalegre quedarán al margen de la dirección podemita, así como a sectores de centro izquierda sin referencia política en la actualidad.

Para ello, los tres dirigentes coincidieron que la abstención al gobierno de Rajoy, bien gestionada puede ser la antesala de un nuevo gobierno socialista, recuperando el voto del millón del españoles que dejó al PSOE en 1995, volvió en 2004 con Zapatero. En este sentido consideran importante conseguir un candidato que no genere alarma entre las clases medias, algo que ha sucedido con Pedro Sánchez.

A este respeto, Puig defendió la necesidad abrir el PSOE a acuerdos con otras  fuerzas de izquierda, como los Acuerdos del Botánico, pero sin perder la hoja de ruta sociodemócrata, ni el ADN socialista, y buscar el “mayor consenso posible” entorno a un candidato que gane credibilidad social, aparcando lo interno de manera que  “no se piense en el ombligo del PSOE sino en que la sociedad española necesita un PSOE fuerte, capaz de dar cobertura a los principios de la socialdemocracia»