Cebrián exige más competencias en materia hídrica, y reactivar el ‘Pacto del Agua’

La consellera aboga por introducir en la política de residuos “los principios de la economía circular”

La consellera de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, Elena Cebrián, ha defendido este martes en el ‘Fórum Europa. Tribuna Mediterránea’ “reactivar el marco negociador del pacto nacional del agua y una mayor capacidad de decisión en la materia por parte de las comunidades autónomas”.

Cebrián ha sido contundente en materia hídrica: “nos negamos a ser meros espectadores de lo que se decida en Madrid y en las confederaciones hidrográficas”, y ha anunciado que el Consell  seguirá “exigiendo una nueva gobernanza en las decisiones sobre política hídrica”, tras años de políticas de “guerras del agua”.

No obstante, advirtió que “la política de agua, una política estratégica en el ámbito estatal, no puede decidirse de manera unilateral”, y lamentó que en otras épocas se usara “como arma arrojadiza”, habiéndose perdido  mucho tiempo y dinero, “en lugar de usarse para invertir en modernizar las estructuras de regadío, defendernos de las inundaciones y prepararnos para escenarios de mayor escasez”.

La consellera ha señalado  que con su política de agua se ha logrado un cambio de discurso, pasando del conflicto al consenso, buscando soluciones técnicas, “quedando atrás los tiempos en que se usaba el agua para enfrentar territorios con personas”.

Así, ha explicado que  las políticas de agua ha cambiado “pasando de las políticas de oferta a las de demanda”. Así, ha apostado por una “combinación de recursos”,  es decir, “usar todos los recursos, “los tradicionales, como los trasvases existentes, la desalación y las aguas generadas de la depuración, con una clara apuesta por la reutilización. Además, de potenciar  medidas de más eficiencia y de ahorro, como la modernización y uso racional del agua de regadío y el ciclo urbano del agua”.

En este sentido, Cebrián ha defendido “es necesario actuar ya, con responsabilidad compartida, porque nos enfrentamos a una menor disponibilidad de agua, en calidad y cantidad”,  de manera “posiblemente permanente” por los escenarios que dibuja el cambio climático.

Principios economía circular

En cuanto a la política de residuos, ha apostado por una estrategia integral e innovadora, “con más capacidad de concienciar y educar, y de introducir los principios de la economía circular”. Una política que avanza a través de la recomposición de la estructura y organización de los consorcios, el nuevo Plan Integral de Residuos, y la incorporación de nuevas tecnologías, como es el caso las ayudas para adquisición e informatización de ecoparques, para lo que se han conseguido 20 millones de financiación europea.

En materia agroalimentaria, Elena Cebrián ha manifestado su convicción de vivir “un momento de inflexión”, ante el que se propone rediseñar un modelo de agricultura valenciana de futuro al que han de contribuir el propio sector, las administraciones públicas y la sociedad valenciana en su conjunto. La conselleria avanza en esa dirección con -entre otras medidas- el anteproyecto de ley de estructuras, el plan director del cooperativismo o el apoyo a la incorporación de jóvenes y el fomento de la producción ecológica, medidas potenciadas con un aumento de las inversiones previstas en el PDR inicial: hasta 48 millones de euros en jóvenes, y hasta 45 millones de euros para la producción ecológica.

De igual manera  ha subrayado el respaldo al sector pesquero que supone la Ley de Pesca Marítima y Acuicultura ya aprobada, y la reclamación al Gobierno central que, junto los propios pescadores y los gobiernos catalán y balear, lleva a cabo el Consell para avanzar en medidas urgentes de recuperación del Mediterráneo. El sector pesquero es el primero en sufrir el mal estado de los caladeros, ha recordado.

Cebrián tambien se ha referido a una “nueva visión” para la política de conservación de biodiversidad y espacios naturales protegidos, que pretende “ubicar la Comunitat valenciana en el ideario colectivo como un país rico en naturaleza”, y como un territorio bien conservado y asociado a la presencia de especies de fauna grandes, visibles y escasas. La reintroducción del buitre quebrantahuesos en el Maestrat, que ya está en marcha, es solo un primer paso en ese camino aspira a “traer a la Comunitat Valenciana de la periferia al centro de la conservación de flora y fauna”, y así volver a “participar en en redes nacionales y transnacionales de conservación de la naturaleza que habían dejado de contar con nosotros”.