Economía

CEC y COEPA se enfrentan a la CEV, y lanzan una vía alternativa

Su alternativa patronal tratará de mantener sus cuotas provinciales, a pesar de perder a sus principales sectoriales de sus territorios

Se cumplieron las previsiones, y  las antiguas patronales provinciales de Castellón (CEC), que se encuentra en concurso de acreedores, y de Alicante (COEPA), que ha superado recientemente el concurso por una quita de la deuda, no participarán en modelo nuevo modelo de patronal autonómica impulsada por la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), que dirige Salvador Navarro,  y lanzaran un proyecto alternativa orientado a mantener su tradicional cuota de poder provincial.

Este jueves se dieron cita en Castellón los presidentes de la Confederación Empresarial de la Provincia de Alicante (COEPA), Francisco Gómez, de la gestora que rige la Confederación de Empresarios de Castellón (CEC), Néstor Pascual, y de Cepyme Alicante, Cristóbal Navarro, los tres acordaron la constitución de una nueva patronal autonómica, alternativa a la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), a la que acusan de «usurpación del poder y del espacio que ha dejado Cierval”.

El modelo que defiende CEC, COEPA y Cepyme Alicante se basa en la defensa de su status quo, algo que intentaron negociar sin éxito con la CEV para incorporarse al nuevo modelo patronal. Ahora, desde la nueva patronal que pretende impulsar lo tratarán de hacer. Las tres organizaciones han rechazado el modelo derepresentación directa de empresas y sectores propuesto por la CEV, y apuestan por una estructura que mantenga la anterior distribución interna, basada en la representación territorial, en la que cada provincia aporte su propia idiosincrasia, defendiendo un reparto del poder en base a entidades provinciales y representaciones autonómicas.

No será fácil la empresa para los nuevos socios, pues, la patronal autonómica impulsada por la CEV ya cuenta con las adhesiones de las principales federaciones sectoriales de Alicante y Castellón. Desde el mes de marzo, en que la CEV cambió sus estatutos, se han adherido  algunas de las asociaciones asociadas a la CEC y COEPA como es el caso de la patronal cerámica (ASCER), las del calzado (AVECAL), el metal alicantino (FEMPA) o la patronal hotelera de Benidorm y la Costa Blanca (HOSBEC), y grandes empresas de ambos territorios.

Además, la transformación de la CEV contó con la bendición de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), con la participación en la asamblea de aprobación de los nuevos estatutos de hasta cuatro vicepresidentes de la patronal nacional, José Vicente González, Antonio Garamendi, Joaquín Gay de Montellà y Juan Pablo Lázaro, así como destacados líderes empresariales, como los presidentes del Consejo de Cámaras de la Comunitat, José Vicente Morata, de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), Vicente Boluda.

Desde la nueva patrona, surgida este jueves en Castellón, se niega la representatividad autonómica a la CEV. El presidente de COEPA, Francisco Gómez, considera que, sin la integración de las entidades provinciales, «se llame CEV o se llame como se quiera, no será representativa, será un invento de alguien que se atribuye de manera autónoma, exclusiva y personal la representación de toda una Comunidad, sin contar con todos y cada uno de los territorios que lo conforman».

Por ello, desde estas tres entidades han anunciado que solicitarán a la administración pública una reunión, «como organizaciones provinciales, para tratar la problemática existente por la ausencia de una patronal autonómica reconocida que pueda ser la verdadera representación empresarial del ámbito autonómico».

Las tres confederaciones, reunidas en Castellón, proclaman que su objetivo es que «sea una institución que vertebre, atienda a los problemas territorios de cada provincia, y se comprometa a no ser defensora de una de las partes, sino del conjunto de la sociedad». «Hay que evitar la tentación de crear un chiringuito a medida de determinados sectores y determinado territorio. Además, sin el resto de Castellón y Alicante, su legitimidad sería nula», añaden.