El caso del máster de la Montón deja bajo sospecha el sistema universitario y la URJC

Montón asegura “no he cometido ninguna irregularidad” y que “yo hice ese máster y tengo materiales que acreditan mi honestidad”

Bajo sospecha. El sistema de universitario español, tanto público como privado,  y especialmente, la gestión de los másteres totalmente cuestionados. La publicación de que la ministra de Sanidad, y ex consellera, Carmen Montón, hubiera realizado otra similar a los realizados por la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, que tuvo dimitir, y por el actual presidente del PP, Pablo Casado,  que no ha dimitido, deja totalmente cuestionado el sistema de másteres y especialmente a la Universidad Rey Juan Carlos I (URJC).

Este lunes comenzaba la semana política con la publicación eldiario.es de un nuevo caso de una dirigente política que había estudiado en la citada universidad, la ex consellera, y actual ministra de Sanidad, Carmen Montón, y también con dudas sobre la realización del máster que había realizado.  En este caso, la ministra optó por el modelo de respuesta similar al del líder popular, Pablo Casado, y a media mañana compareció en la sede de Ministerio para dar explicaciones, y al estilo del popular, aportó el trabajo final del máster y algún que otro documento.

El título era ofertado por el Instituto de Derecho Público (IDP) de Enrique Álvarez Conde, que también organizó el de Cristina Cifuentes y Pablo Casado, investigados en los tribunales, pero era otro diferente. En aquel caso se trataba de Derecho Autonómico, y ahora de Estudios Interdisciplinares de Género.

Montón, en su intervención, aseguró: “no he cometido ninguna irregularidad”  y explicó que había realizado un máster en la citada universidad en los 2011 y 2012 cuando únicamente diputada en el Congreso. Según ha explicado, “yo hice ese máster y tengo materiales que acreditan mi honestidad. No todos somos iguales”, y ha recordado que ya tuvo que dar explicaciones del asunto en primavera en Les Corts, antes de ser nombrada ministra, por lo que  ha podido recopilar información que ha exhibido.  Desde el título oficial al trabajo fin de máster (TFM). También ha añadido que conserva el ordenador en el que redactó los trabajos y “30 correos electrónicos”.

Más allá de los papeles lo que demuestra el caso del máster de Carmen Montón, según aseguraban diversas fuentes universitarias a Mediterráneo Press, es necesario una replanteamiento sistema universitario español, tanto público como privado, donde no existe apenas regulación. En este asunto, y destacado dirigente político explicaba que “la única solución sería una regulación global con plazas en el caso de la universidad públicas sacadas de forma general por las administraciones educativas y no por las universidades, donde cada departamento juega a la suya”. Y apuntaba que este caso obliga a un replanteamiento general de los estudios universitarios, “porque están cada vez más alejados de la realidad socioeconómica”.

Defensa de manual de comunicación

En su defensa, Montón ha tirado de manual en su rueda de prensa, y ha seguido la hoja de ruta empleada por Casado para sobrevolar posibles puntos dudosos en la forma de gestionar el máster: “Seguí en todo momento las indicaciones que se me dieron desde el centro”, y ha tratado de explicar los argumentos cuestionados por la información periodística que eran son cinco: le convalidaron presuntamente una asignatura de forma indebida; la fecha de su título es de junio 2012, cuando terminó el curso en 2011; no fue a clase; se matriculó en diciembre, fuera de plazo; y cursó seis de las doce asignaturas cuando ya habían terminado.

El primer punto, el más grave, era aclarar una supuesta convalidación de una asignatura. Según  Montón, ella no ha solicitado nunca una convalidación, trámite inicial imprescindible para obtenerla: “No hay ninguna convalidación, no es posible”. Así, ha indicado que en su perfil del estudiante de la ministra no aparece ninguna asignatura convalidada, a diferencia de los políticos del PP. Montón es licenciada en Medicina y ninguna de las asignaturas de su carrera coincide ni remotamente con los estudios de género. Para lograr una convalidación de una materia, el número de horas debe ser similar a la primera y el contenido tener un 80% común.

En cuanto a la fecha del título, según la ministra es  “un error”. El título del posgrado, expedido por la URJC y que Montón ha enviado a la prensa, afirma que ha “superado en junio de 2012 los estudios conducentes al título”, cuando en realidad lo cursó en 2010-2011. En cambio, en el certificado de notas que la ministra solicitó a la universidad la pasada primavera se afirma que aprobó todas las materias y el trabajo fin de máster en junio de 2011, un año antes de lo que afirma el diploma.

Sobre la asistencia a clase, el tercer punto, Carmen Montón ha esgrimido un correo electrónico de la directora del curso, Laura Nuño, en el que le comunicaba que el máster podía ser cursado a distancia. Aunque la publicidad oficial especificaba que era presencial, según han reconocido a este periódico fuentes de la URJC. La ministra ha leído un correo que dirigió ella misma para pedir información al ver que había faltado a clases —“algo de lo que estoy horrorizada”, decía— y Nuño le contestaba que no había problema. “Lo cursé a distancia y después asistí a todas las clases a las que pude asistir”, ha resumido esta mañana. Nuño  fue quien dirigió su máster, era la número dos de Álvarez Conde en el IDP  y está imputada en el caso Cifuentes. Contactada por este periódico, Nuño ha negado irregularidades y ha dicho que el trabajo fin de máster de Montón “fue un buen TFM”.

En cuanto a la fecha de matriculación, Montón ha leído un correo electrónico el que le comunican su admisión el 30 de septiembre de 2010, aunque admite que pagó la matrícula en diciembre porque tuvo “problemas” y ha leído mensajes intercambiados al respecto con la secretaría del centro universitario, asegurando que “me incorporé al curso en septiembre y no en enero como se ha publicado”.

No obstante, ha explicado en que fue a partir de enero cuando se pudo organizar “para ir al máximo de clases”,  aunque no es capaz de recordar a cuántas clases asistió, ya que “han pasado ocho años”. Según ha dicho, “cursé el máster por mi formación, porque me ilusionaba, para hacer mi trabajo como portavoz parlamentaria”, y ha recordado que, en ese momento, era la portavoz del PSOE en cuestiones de género: “no lo necesitaba para mi trabajo, ni lo necesito. Además, lo hice en un momento difícil, por mi trabajo y porque estaba embarazada, mi hija nació durante el curso”.  Además, ha concluido mostrando papeles, y asegurando que . “tengo el título, tengo el certificado, tengo el trabajo final y más de 30 correos que demuestran que he cursado el máster”.