César Sánchez afea la visita del presidente del Gobierno por presentar un discurso vacío de compromisos

Asegura que “el presidente del Gobierno ha abandonado y mentido a los valencianos” y critica que en tres años de legislatura Puig no ha visitado aún el Palacio Provincial

El presidente de la Diputación de Alicante, César Sánchez, ha criticado la presencia del pasado martes  en Valencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con motivo de la festividad del 9 d’Octubre, por “mentir a los valencianos y no dejar ningún compromiso en la Comunitat”.

“Desde las instituciones esperábamos más de su discurso, que nos ha parecido vacío, sin compromisos y en el que no ha puesto de manifiesto inversiones relevantes e importantes para la Comunitat Valenciana” ha concretado el responsable provincial, quien ha criticado que “no asume el compromiso que anteriormente había suscrito y, por tanto, ha mentido a los valencianos en materia de financiación”.

César Sánchez ha considerado que el presidente del Gobierno “podía haberse evitado esta visita y también el gasto del avión Falcon que le trajo”.  En su opinión, “lo que queremos es transparencia y si Sánchez y Puig han llegado a algún tipo de acuerdo para contribuir a la inestabilidad del país y a seguir dando cancha a los independentistas catalanes para que campen a sus anchas en la Comunitat partidos como Compromís, queremos saberlo”.

En esta línea, ha enfatizado que “tenemos un presidente del Gobierno que ha abandonado y mentido a los valencianos y tenemos un Consell, con Puig y Oltra a la cabeza, que ha abandonado a la provincia de Alicante, donde las listas de espera, los barracones o la eliminación del Servicio de Oncología del Hospital de San Juan están a la orden del día”.

Pendiente la visita de Puig a la Diputación

César Sánchez también ha recordado que después de tres años de legislatura Ximo Puig no ha visitado el Palacio de la Diputación de Alicante, que representa a los 141 municipios de la provincia. “En numerosas ocasiones se le ha invitado, meses y años atrás, para que viniese a la Diputación y aún no lo ha hecho. Pero me preocupa más que el dinero de Valencia no venga a Alicante y que nos quiten infraestructuras, inversiones y servicios para desviar dinero a una televisión que no ve nadie y que es una réplica de TV3”.

Según Sánchez, “gobernar con un partido que quiere romper España te hace cómplice de no defender el país. Es un gobierno que no transmite tranquilidad ni moderación, es un gobierno de pensamiento único, de imposición y de decretos y, sobre todo, de falta de respeto a las personas”.

Valencianidad frente a independentismo

Por otra parte, en su crítica al proceso de ‘catalanización’ que sigue el gobierno del Botànic, Sánchez ha aludido al hecho de que el grupo de Compromís en Calp se negara ayer a participar en los actos conmemorativos del 9 d’Octubre y en la entrega de premios Jaume Pastor i Fluixà por no “compartir ni respetar el manifiesto sobre el día grande de los valencianos, que se repite año tras año en el municipio, en el que se habla de las tropas de Jaume I, del Reino de Valencia dentro de la Corona de Aragón y de nuestra valencianidad”.

Además, el Gobierno de Aragón aprobó el pasado mes de julio una Comisión para evitar las tergiversaciones históricas sobre este asunto, ha recalcado el presidente, quien ha insistido en que no existió la Corona catalano-aragonesa, sino la Corona de Aragón.

Según ha señalado, “yo no voy a contribuir a cambiar la historia. Nosotros somos valencianos, pertenecemos a la Comunitat Valenciana. No queremos ser Cataluña y no sabemos ya cómo decírselo y no porque tengamos nada en contra de Cataluña, sino simplemente porque somos valencianos. Este partido tiene la falaz idea de la existencia de los Països Catalans y nosotros vamos a seguir defendiendo la Comunitat dentro de España”.

“Les molestó que no hablara de la corona catalana y que defendiera esa valencianidad de nuestra Comunitat, frente al catalanismo independentista que ellos ensalzan”, una estrategia que, tal y como ha puntualizado el presidente, demuestra su afán por “seguir la hoja de ruta iniciada por los extremistas catalanes que quieren romper con España, con sus símbolos y con las tradiciones más enraizadas”.