La jueza del ‘Caso Metro’ cierra la instrucción con el procesamiento exdirectivos de FGV

Inicia el procesamiento, motivada por la decisión de la Audiencia de reabrir la causa, pero insiste que el accidente ocurrió por exceso de velocidad

Tras tres sobreseimientos de la causa, a la cuarta cambió la decisión. Este lunes la jueza de Instrucción número 21 de Valencia, Nieves Molina, ha dado por concluida la  nueva investigación sobre el accidente de la Línea 1 de Metrovalencia que el 3 de julio de 2006 causó la muerte a 43 personas y provocó heridas a otras 47 y lo ha hecho con una conclusión diferente. En esta ocasión sí que ve indicios de delito, y  ha procesado a la que fuera gerente de Ferrocarils de la Generalitat Valenciana (FGV), Marisa Gracia, y a otros siete directivos de la empresa en ese momento.

La magistrada ha tomado esta decisión “vinculada” por la orden de la Audiencia Provincial de reabrir la causa, que la propia jueza había archivado en varias ocasiones, al considerar que había indicios de delito, y por lo tanto, según la Audiencia, deberíade adelante con la investigación con la toma de declaración como investigados de los exdirectivos, ya que debían conocer el trazado de la Línea 1 y los riesgos inherentes a la conducción.

Así consta en un auto, facilitado por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), en el que la magistrada hace un repaso a todas las actuaciones que ha llevado a cabo y en el que acuerda la incoación de procedimiento abreviado, “vinculada” a la decisión de la Audiencia y subraya, ante ella, “irremediablemente” no puede atender las peticiones de sobreseimiento que habían solicitado los exdirectivos.

Junto a Maria Gracia, los procesados, son el director de Operaciones, Manuel Sansano; el responsable de Auditoría para la Seguridad y Circulación, Juan José Gimeno; el jefe de Talleres de València Sud, Luis Miguel Domingo Alepuz; el jefe de la Línea 1, Sebastián Argente; el director adjunto de la Explotación, Vicente Contreras; el director técnico y miembro del Comité de Seguridad, Francisco García y  el responsable de estudios y proyectos, Francisco Orts, en esa fecha.

No obstante, la magistrada mantiene que el accidente ocurrió como consecuencia de un exceso de velocidad y que todos los parámetros de seguridad eran los correctos y no se infringió normativa laboral alguna. De hecho, alude a informes periciales para indicar que, “cualquier tren de las características del accidentado, a 80 km/h, en el tramo en el que aconteció el accidente, volcaría cualquiera que fuese el estado de la vía”.

De igual manera, señala que los registros de la caja Teloc no reflejan ese día ninguna conducción anómala por los maquinistas que llevaron la unidad, y afirma que el fallecido estaba “sobradamente formado y capacitado”, e hizo una conducción “absolutamente normal, incluso por debajo de la velocidad permitida”.

Asimismo, cita 15 informes, la toma de declaración a 48 trabajadores de FGV, 21 maquinistas de la Línea 1, un subjefe, cinco representantes sindicales del Comité de Seguridad, dos responsables de departamento, cinco policías y ocho investigados.