Gonzalo Córtazar: “Nos quedamos en el ámbito rural, porque Agrobank funciona bien”

Los directivos de Caixabanc optimistas la banca este año irá de menos a más, al contrario que 2018, donde la tendencia fue a la inversa”.

“Hay que seguir pedaleando en 2019 ante la incertidumbre que envuelve al sector financiero”. Con estas palabras, el presidente de Caixabanc, Jordi Gual, ha reflejado la perspectiva que atisba la entidad financiera para el presente año en la presentación de resultados correspondiente al ejercicio de 2018 y que ha tenido lugar en su sede de Valencia.

De esta forma, Gual ha realizado un amplio análisis sobre el panorama que rodea a la banca española en un año que considera que “irá de menos a más, al contrario que 2018, donde la tendencia fue a la inversa, siendo más desfavorable la coyuntura final del ejercicio anterior”.

Una línea que el presidente de Caixabanc ha considerado positiva en las previsiones para este año, a pesar de señalar que “2019 estará muy tensionado por el efecto prolongado de tipos bajos que el sector viene soportando desde hace años, así como los efectos negativos causados por el Brexit, la recesión técnica de Italia o la repercusión sobre el mercado del tratado comercial entre EE.UU y China”.

Por este motivo, Gual afirma que “hay que ser cautos, porque el sector vive un proceso de continua transformación, y a pesar de haber obtenido un ratio positivo de 1.985 millones y un índice superior del 17,8% sobre 2017, lo cierto es que la digitalización y el cambio en el comportamiento de los clientes nos obligan a seguir evolucionando”.

Y es en este punto, donde el presidente de Caixabanc y el Consejero Delegado de la entidad, Gonzalo Córtazar han querido remarcar en relación con la aplicación del ERE que terminará con 2.157 empleos y el cierre de 821 oficinas urbanas  que “esperamos que los sindicatos se dejen la piel para llegar a un consenso, ya que así cumpliremos con la tradición de la entidad, de llegar siempre a los mejores acuerdos laborales”.

Un ajuste que el banco contempla dentro del plan estratégico 2019 – 2021 y que permitirá pasar de las 4.461 sucursales actuales hasta un total de 3.640. Y en este contexto de reconversión, Caixabanc pretende completar la transformación de su red, a través de las conocidas como oficinas de asesoramiento urbanas o store, con las que pretende llegar desde las 285 actuales a las 700 con una inversión de 250 millones de euros.

Además, la entidad con sede social en Valencia piensa mantener su estructura en pequeñas poblaciones, porque según Cortázar “el ámbito rural es muy importante, y por tanto, no tenemos la intención de marcharnos de los municipios más pequeños, por lo que vamos a mantener las 1.100 oficinas con las que contamos en la red Agrobank , la red de sucursales en pequeñas poblaciones, y desarrollar sus servicios digitales, ya que están funcionando muy bien. Al tiempo que para el consejero Delegado de Caixabanc “vamos a seguir trabajando en la digitalización, porque así nos lo demandan nuestros clientes”.

Por otra parte, los directivos del banco “restan importancia” a la fuerte caída en Bolsa de la entidad, ya que para Cortázar, “el mercado tiene sus oscilaciones y nosotros no vamos a variar nuestra política en función de situaciones cortoplacistas”.