Sin experiencia de la vida

El caso de Inma Escriche se encuadra en la estadística fatídica del tres por ciento de mujeres no fumadoras jóvenes que sufren un cancer de pulmón. Cuando se lo diagnosticaron en 2016 le dieron unos pocos meses de vida, pero de momento esta madre de tres hijos ahí sigue luchando contra la enfermedad.  Hace unos días, a tenor de las críticas de una candidata a la Presidencia de la Comunidad de Madrid a las generosas donaciones que ha realizado la fundación de Amancio Ortega para la lucha contra el cancer, Inma declaraba “Solo el que no ha vivido el cancer de cerca puede pensar en rechazar una ayuda”.

Las declaraciones de la citada candidata a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Isa Serra para más señas, han tenido además otro efecto contraproducente para ella: poner de relevancia su edad, 25 años, y su experiencia laboral, inexistente. También hay que decir que su jefe, algo más mayorcito y con algo más de experiencia laboral, se apresuró a apoyar semejante disparate.

Este hecho ha puesto de relieve una vez más en qué se está convirtiendo la clase política, sobre todo en algunos partidos concretos. Vamos de mal en peor en este tema. Si en épocas pasadas era digno de crítica que políticos cuarentones sin experiencia laboral fuera de la política accedieran a cargos sin haber cobrado una nómina fuera del partido, ahora tenemos políticos veinteañeros no sólo sin experiencia laboral, también sin experiencia en la vida.

Probablemente las redes sociales han tenido mucho que ver en esto. Tenemos candidatos pincel, muy guapos, “influencers” con mucho “flow” y muchos “likes”. Y lo peor es que una parte importante de la población les vota. Si no, no estarían ahí.

Afortunadamente seguimos teniendo en la Administración unos funcionarios rigurosos que (ellos sí) suelen tener experiencia en la vida y han accedido a su puesto en la inmensa mayoría de los casos por mérito y capacidad. Ellos son los que redactan las leyes y pueden limitar los desmanes de nuestros políticos twitstars. Encomendémonos a ellos y a los políticos serios y con trayectoria que, afortunadamente, aún existen. Son nuestra última línea de defensa. Como decía un prestigioso ingeniero en una jornada celebrada recientemente sobre el cuarenta aniversario del Trasvase Tajo-Segura ¡Dejen trabajar a los técnicos!

 

Eduardo Echeverría García

Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos. Especialista en cuestiones hídricas.