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Barcala reelegido alcalde tras el ‘pacto in extremis’ con Ciudadanos que incluye la Diputación

La formación naranja asumirá urbanismo, turismo, igualdad, LGTBI, cooperación, inmigración, cultura, deporte, patrimonio y juventud y formarán parte de la Diputación de Alicante junto a los populares

Definitivamente, Alicante, junto a Benidorm, Torrevieja, Orihuela y Benicasim  serán las únicas grandes ciudades de la Comunitat con alcalde del PP-CV, todas ellas, en coalición con Ciudadanos, salvo Benidorm y Torrevieja donde el PP-CV ha logrado reiterar mayorías absolutas de antaño. En el caso de Alicante, el acuerdo se cerró a última del viernes, y por el cual, la formación de Ciudadanos entrará en el gobierno de la ciudad asumiendo las concejalías de urbanismo, turismo, igualdad, LGTBI, cooperación, inmigración, cultura, deporte, patrimonio y juventud. Además, mediante este acuerdo también se selló la continuidad de la Diputación Provincial de Alicante en manos del PP-CV con un nuevo presidente, el ex responsable de la Cámara de Comercio, Carlos Mazón.

En cuanto a la ciudad de Alicante, el pleno municipal eligió este sábado al popular Luis Barcala como alcalde de Alicante con los nuevos votos del PP-CV y los cinco de Ciudadanos, quedándose a uno de la mayoría absoluta, lo que obligará al nuevo gobierno a pactar cada acción con Vox. A pesar de ello, Barcalá seguirá al frente de la alcaldía al encabezar la lista más votada en las elecciones municipales del pasado 26 de mayo. Por su parte, los grupos municipales del PSPV-PSOE, Podem, de Compromís y de Vox  han votado a su respectivo candidato, es decir, a Francesc Sanguino, Xavier López, Natxo Bellido y  Mario Ortolá, respectivamente. Barcala ha jurado el cargo y ha posado con la vara de mando minutos antes del mediodía, junto a la edil de Ciudadanos, Mari Carmen Sánchez, buscando marca distancias con la imagen ofrecida por el tripartito de izquierdas hace cuatro años.

La sesión ha arrancado en el Salón Azul del edificio consistorial, con la llegada de los concejales electos que han ocupado sus sitios en el escenario. A continuación se ha configurado la mesa de edad, con el socialista Miguel Millana y Mario Ortolá, de Vox. Tras la promesa y juramento de los cargos por parte de los 29 concejales de la nueva corporación municipal, se ha procedido a la intervención de los candidatos.

El alcalde, Luis Barcala, ha recordado que hace un año tomó la vara de mando «tras el fracaso del tripartito de izquierdas, que demostró no estar a la altura de la oportunidad». Según Barcala, el tripartito de izquierdas dio » un recital de egoísmo político, que desembocó en una paralización de la ciudad», y ha señalado que «los alicantinos han hablado claro en las pasadas elecciones, con el PP como la lista más votada».

Barcala ha manifestado que se presenta a la votación «con toda la legitimidad a ocupar la silla de alcalde de la ciudad de Alicante», y ha criticado los discursos de sus rivales. En su opinión, «han sido discurso rancios, iguales que hace cuatro, ocho y doce años. El resultado de las urnas avala nuestra gestión. Es necesario continuar con la tarea del pasado año. Los alicantinos no quieren volver a revivir tiempos pasados», ha proseguido Barcala en su discurso previo a la votación, en el que ha añadido que «toca gestionar desde la generosidad y el acuerdo». Según Barcala, un gobierno encabezado por él «es la mejor garantía de que se van a poner los recursos al servicio de los ciudadanos». El popular, para terminar, ha prometido «trabajo, trabajo y trabajo».

La portavoz de Ciudadanos, y futura vicealcaldesa, Mari Carmen Sánchez, ha asegurado previamente que su partido ha llegado para «servir» a los alicantinos, a la vez que ha tendido la mano al resto de formaciones para dialogar y negociar.

Sánchez ha asegurado que «no seremos una comparsa muda, ejerceremos labor de fiscalización. Más allá de los intereses personales, Alicante está por encima de todo», y ha apostado por un «Alicante que tenga voz propia para acelerar asuntos como el Parque Central, la conexión de Alicante y el aeropuerto, un nuevo Plan General (PGOU)».

Según la portavoz de Ciudadanos, la ciudad no puede «permitirse el dudoso lujo de ser una de las más sucias de España, ya que la limpieza debe ser la carta de presentación», y ha hablado de los barrios degradados que «necesitan de políticas urgentes», de «eliminar gastos superfluos» y de «gestionar con transparencia con una administración ágil». También, se ha mostrado a favor de una ciudad «libre de prejuicios xenófobos, libre de violencia de género, abierta a todas tipo de familias, un Alicante como paradigma de libertad».

Por su parte, el candidato del PSOE, Francesc Sanguino, ha centrado su discurso en Ciudadanos, a quien ha vuelto a tender la mano a un acuerdo con Compromís y Podem para lograr la mayoría absoluta del pleno:  «ofrezco un acuerdo colectivo porque cuando Ciudadanos habla de regenerar la política no miente, y solo lo puede hacer si se aleja de quienes la han pervertido sistemáticamente. Tampoco miente cuando dice ser de centro, y para eso hay que alejarse de la extrema derecha»,

El portavoz de Podemos, Xavier López, ha subrayado que Alicante se enfrenta a un mandato «decisivo», ya que no hay Plan de Ajuste, porque se debe redactar un nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y por la renovación de las grandes contratas, en alusión al transporte urbano y la limpieza. López se ha mostrado crítico con el PP, «el partido más corrupto de Europa». Por ello, ha reivindicado el pacto que ofreció tras las recientes elecciones municipales para que el PSOE liderase el pleno de investidura en Alicante.

El portavoz de Compromís, Natxo Bellido, ha recordado el «transuguismo» que permitió a Barcala llegar a la Alcaldía hace ahora un año, en referencia a la ya exconcejala Nerea Belmonte, y ha asegurado  que se opondrá a «cualquier retroceso en los derechos conseguidos».

Por último, el portavoz de Vox, Mario Ortolá, ha asegurado que arranca un mandato en el que los únicos protagonistas deben ser los alicantinos, «que merecen una ciudad mas segura, más limpia, una administración más eficaz y eficiente, donde se pague menos impuestos, además de que el Ayuntamiento no sea una agencia de colocación, con una distribución justa de subvenciones». También, ha hecho dos advertencias a Barcala: «No merece la pena renunciar a los valores y que los intereses de los partidos no pueden estar por encima de los intereses de los alicantinos».