Lo importante son las series de TV

Hace tiempo que la gente conoce los nombres de las series de la tele (gratuitas o de pago), mientras le cuesta, en cambio, citar el título de una película o una novela. Es más: frases o expresiones de teleseries (Juego de tronos, House,…) las usan hasta los políticos en sus debates televisivos para hacerse entender por los electores.

Las series de la tele han sustituido, pues, en importancia cultural a los otros medios de comunicación. Tanto es así, que antes se hacían las series a partir de libros o filmes de éxito. Ahora es al revés: el talento, la imaginación y los medios técnicos pertenecen a los capítulos televisivos y la escritura tradicional va al remolque. Un ejemplo: la enorme editorial Planeta ha firmado un acuerdo con Netflix para hacer libros de sus series.

El fenómeno no es nuevo, digo, pero se ha multiplicado de forma exponencial. Los mejores directores de cine se dedican a filmar capítulos de larguísimos seriales televisivos y los escritores hace tiempo que dejaron el mundo editorial para escribir rentables y duraderos guiones de televisión. Nadie conoce el nombre de estos escritores televisivos y, sin embargo, escriben más (y muchas veces, mejor) que escritores al uso consagrados.

Lo que empezó hace veinte años con El ala oeste de la Casa Blanca, ha dado lugar a series de culto como House of Cards, Homeland, Breaking Bad, The Good Wife o The Wire, por no hablar de fenómenos nacionales como La Casa de Papel.

Ojalá los informativos de nuestras teles tuviesen la calidad y la consecuente naturalidad de las series de ficción. Si así fuese, valdría la pena verlos. Mientras eso no suceda, habrá que quedarse con esos seriales televisivos que son lo mejor de nuestra pequeña pantalla.

Enrique Arias Vega

Periodista y Escritor. Ex director de publicaciones del Grupo Zeta, y de varios diarios pertenecientes a este grupo de comunicación