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La Vespra arranca el Misteri, con una representación llena de sentimiento y emoción

En esta primera parte se ha representado el encuentro de los apóstoles y la dormición de la Virgen

Este miércoles, 14 de agosto, la basílica de Santa María se ha llenado de emoción por parte de los cientos de ilicitanos que la han abarrotado para asistir a la primera parte del Misteri d’Elx, La Vespra, en la que se ha representado la dormición de la Virgen. Es decir, se recrea los últimos momentos en vida de la Virgen María. Con su muerte y posterior adoración, la ciudad ilicitana culmina este miércoles la última jornada de la representación   con La Festa.

El primer acto comenzó con la entrada por la puerta principal del templo de la Virgen María y su cortejo, esperados en la puerta de la basílica por el alcalde, Carlos González. Enseguida prosiguió uno de los momentos más aplaudidos de la representación, el descenso de la Mangrana, que bajó con ritmo parsimonioso desde lo alto de la cúpula donde una lona azul simula ser el cielo celestial. En cuyo interior un niño de la Escolanía, vestido de ángel, anunció a María que su muerte estaba próxima, entregando la palma dorada a María.

El siguiente momento esperado se produjo a continuación, cuando aparecieron los apóstoles que acabaron confirmando el fallecimiento de la Virgen. Fue entonces cuando, de manera calculada, la música dio paso al segundo descenso, el Araceli, compuesto por tres ángeles adultos y dos infantes, que descendieron primero para después alcanzar el cielo pero con la imagen de la Virgen de la Asunción, la patrona de Elche. En este acto se incluyen los elementos que durante los ensayos se omiten para hacer más llevadera la representación. Es el caso de la bajada del Araceli, que desciende para llevarse el Alma de la Virgen tras su muerte. La Vespra ha finalizado con el saludo a la Virgen yacente, que permanecerá en el centro de la basílica durante toda la noche para que los ilicitanos la puedan velar.

A partir de ese momento, los más fieles se agolparon horas después alrededor del cadafal de la basílica para adorar el cuerpo de su patrona, que allí estaba expuesto. Ya por la noche, la veneración de la Virgen siguió con la tradicional Roà, cuya estampa habitual se repitió un año más con la presencia de miles de ilicitanos portando cirios encendidos mientras caminaron con respetuoso paso por las calles cercanas al templo divino. La representación acabará este miércoles, también a las 18 horas, con La Festa, la segunda parte de la representación.

La representación de este miércoles contó con dos anécdotas, el mareo de uno de los ángeles, tuvo que sentarse en el sitio de la tripleta unos instantes, mientras los apóstoles se despedían de la Patrona yacente en el Cadafal. A otro, se le rompió una sandalia.

Menor asistencia

Al igual que sucedió el año pasado, la representación de La Vespra  contó con una menor representación institucional, encabezada por el alcalde, Carlos González, y otros miembros  de la corporación local, junto a los cargos festeros, además de las reinas y damas de las fiestas.