La biografía de Faustino Pérez-Manglano, disponible en diez lenguas

Titulada “Tal vez me hable Dios”, es obra del sacerdote marianista José María Salavarri, y acaba de ser traducida al ucraniano

La biografía de Faustino Pérez-Manglano, alumno del Colegio El Pilar de Valencia fallecido en 1963 a los 16 años y declarado venerable por la Iglesia, escrita por el marianista José María Salavarri y titulada “Tal vez me hable Dios”, ha sido traducida recientemente al ucraniano y suma, hasta la fecha, un total de nueve traducciones a otros idiomas.

Desde su publicación en castellano, en el año 2005, por la editorial PPC, especializada en libros religiosos y educativos, la obra ha sido traducida al inglés, francés, portugués, italiano, polaco, húngaro, japonés y papiamento, una de las lenguas oficiales de Curazao (antiguas Antillas Neerlandesas), han confirmado desde el colegio de Nuestra Señora del Pilar de Valencia, regido por los marianistas.

El autor del libro, José María Salavarri, fallecido en febrero de 2018, fue director y profesor en el Colegio El Pilar de Valencia, donde conoció a Faustino Pérez-Manglano (1946-1963), de quien fue, además de su biógrafo, su director espiritual y promotor, desde 1986, de la causa de su beatificación, que sigue su curso en Roma.

El centro educativo cuenta con una comisión encargada de continuar promoviendo la causa de beatificación de Faustino. Para ello, han habilitado un correo electrónico (faustino@marianistas.org) para la notificación de favores recibidos, así como expresiones de acción de gracias por diversos motivos o experiencias de vida cristiana tras haber conocido la vida y pensamiento de Faustino. También se puede informar a través de correo postal a la dirección del colegio Nuestra Señora del Pilar, en la Avenida Blasco Ibáñez, 35 de Valencia, con el código postal 46021.

Un chico alegre, apasionado de la vida y del deporte

Faustino Pérez-Manglano Magro nació en Valencia el 4 de agosto de 1946. Fue el mayor de cuatro hermanos. Sus padres, Faustino y Encarnación, le dieron una educación cristiana y fue alumno del Colegio Nuestra Señora del Pilar desde los 6 años.

“Todos le describen como un chico alegre y simpático, con una vida bastante común. Le gustaban los deportes, especialmente el fútbol, por el que sentía pasión -era seguidor del Valencia CF- y también la montaña, la natación, el cine, la televisión, leer novelas, hacer amigos”, según las mismas fuentes.

Miembro de la Congregación-estado de María Inmaculada (C.E.M.I.) desde 1962, el 9 de febrero de 1963, después de recibir la unción de enfermos, hizo su consagración definitiva como congregante. Murió de la enfermedad de Hodgkin, un cáncer del sistema linfático, el 3 de marzo de 1963, a los 16 años de edad.

En el Colegio del Pilar de Valencia existe la llamada “Capilla Faustino”, donde están enterrados sus restos, que permanece abierta y puede visitarse en agosto, de lunes a viernes, de 9 a 13 horas. A partir de septiembre retomará sus actividades y horario habitual, con apertura también por las tardes.