Valencia apuesta por aprovechar la capitalidad del diseño para atraer empresas e impulsar la nueva economía

Permitirá reunir alrededor de 50.000 profesionales y generar un impacto empresarial de unos 29 millones de euros.

A traer a las empresas e impulsar la nueva economía. Ese es el gran objetivo de  la designación de Valencia como Capital Mundial del Diseño 2022. Al menos, así lo han explicado el alcalde de Valencia, Joan Ribó, y el president de la Generalitat, Ximo Puig,  durante la presentación oficialmente de la designación, junto a los directores estratégicos de la candidatura, Xavi Calvo y Pau Rausell, y la presidenta de la Associació València Capital del Disseny, Marisa Gallén.

Según han explicado, la designación pretende incorporar los intereses de Alicante, Elche, Alcoy, Castellón, así como de las diputaciones, universidades, y de las empresas además de influir en la innovación en los ámbitos de la educación, el urbanismo, la comunicación, el turismo, la innovación, la cultura, la empresa o la ecología, ya que permitirá reunir alrededor de 50.000 profesionales y generar un impacto empresarial de unos 29 millones de euros.

La candidatura de la ciudad, que lleva por lema ‘El diseño mediterráneo de València. Diseño para el cambio, diseño para los sentidos’, reivindica una forma de mirar con implicaciones geográficas, estéticas, éticas, filosóficas y políticas. Para ello, la programación  contará con exposiciones, congresos, talleres y charlas de enero a diciembre,  y será monopolizada cada mes por temas como el cambio climático, el diseño mediterráneo, la igualdad de género, la historia, la naturaleza, el deporte o el desarrollo industrial.

Ribó ha agradecido a todas las personas que han trabajado en la candidatura de València, y ha asegurado que con este reconocimiento “se impulsa la industria creativa valenciana y española, se avanza en competitividad, se proyecta nuestra economía y se visibilizan nuevas fórmulas para mejorar la vida de las personas, también a través del diseño”.

La elección de Valencia ha respondido a una serie de factores, que han sido reconocidos por el comité de la World Design Organization a la hora de decidir otorgar esta responsabilidad a nuestra ciudad. Según Ribó, “Valencia cuenta con un grupo de empresas muy vinculadas al diseño que han apoyado desde el primer día esta iniciativa, así como con uno equipos humanos dispuestos y capaces, con unas instituciones públicas comprometidas, y con unos agentes privados dispuestos a implicarse”.

Ribó también se ha referido a la promoción  del diseño español, y especialmente el valenciano,  a nivel internacional, así como  a la colaboración entre el diseño y los diferentes sectores económicos, sociales y culturales. En su opinión, la cita permitirá desarrollar la importancia de «apoyar el desarrollo sostenible e inclusivo del territorio, ampliar la presencia explícita del diseño en los medios de comunicación y en la sociedad, generando un debate; generar oportunidades de negocio; e impulsar la cooperación nacional e internacional entre diferentes ciudades interesadas por la innovación y el diseño, con la posición referente de Valencia”.

De igual manera, ha destacado la importancia de establecer intercambios y sinergias entre el Ayuntamiento de Valencia, la Generalitat, las diputaciones, el Gobierno de España, las universidades, el ecosistema de innovación y start-ups, así como con las entidades municipales como la Marina o Las Naves, el tejido cultural y las entidades culturales públicas y privadas. Según el primer edil, “queremos atraer talento en materia de diseño e innovación a Valencia, y contribuir a la mejora de la autoestima de la ciudadanía a partir de un proyecto participativo de creación colectiva”.

Por su parte, el president de la Generalitat, Ximo Puig, ha abogado por aprovechar el “reto” que supone que Valencia sea Capital Mundial del Diseño en 2022 para convertirlo en un “vector” para “el aterrizaje definitivo de la Comunitat Valenciana en la nueva economía”. En su opinión, “ese carácter transformador e innovador es fundamental en una sociedad que, en este momento, tiene que tomar decisiones importantes desde la perspectiva económica”, y  ha añadido que “el diseño es en sí mismo la mirada de la nueva economía”.

Puig ha defendido la mejora que se está produciendo en la productividad “gracias al diseño, a la tecnología y a los recursos humanos” y  ha asegurado que es un reto para  toda la Comunitat Valenciana, y ha asegurado que es “fundamental” que todos los sectores económicos estén vinculados al proyecto, como es el caso del calzado, la cerámica o el mueble.  A su juicio, es una oportunidad para impulsar la cohesión territorial y económica “de una manera coparticipativa y colaborativa” y ha destacado que “empresarios y diseñadores de Alicante y de Castellón estén desde el primer momento” embarcados en la candidatura.

Impacto económico e importancia diseño

A partir de las actividades a realizar y de los visitantes, desde la organización se ha ofrecido una estimación del impacto económico que la designación podría tener en la ciudad. Un criterio conservador establecería una presencia aproximada de 10.000 profesionales, que podrían generar un impacto empresarial en la ciudad de unos 8’5 millones de euros, lo que supondría multiplicar por 1’5 el presupuesto organizativo. Sin embargo, un análisis más avanzado nos situaría ante la visita de 50.000 profesionales, que podría generar un impacto empresarial en la ciudad de hasta 29 millones de euros; es decir, un efecto multiplicador de 3’3 sobre el presupuesto organizativo.

La capitalidad, concedida por la World Design Organization  , ha sido promovida por la Associació València Capital del Disseny e impulsada, además de por la Generalitat, por el Ayuntamiento de València, Turismo València, Feria Valencia y La Marina, con el objetivo de mostrar el potencial del diseño valenciano y de hacer perdurar su posicionamiento más allá de 2022.

En cifras, según la organización, el potencial del diseño valenciano está avalado por su actual aportación al conjunto del sector español. Por ejemplo, entre 2012 y 2016 las empresas valencianas presentaron a la Oficina Europea de Propiedad Industrial (EUIPO) el 13,3% de las solicitudes de marca y el 25% de los diseños comunitarios de todas las empresas españolas, y en el curso 2015-2016 la Comunitat acogió al 26% del total de estudiantes superiores de diseño de España.