Sánchez fija la reforma de la financiación a “los próximos 4 años”

Anuncia  que las entregas a cuenta pendientes llegarán a las comunidades autónomas antes de las próximas elecciones generales

El presidente del Gobierno en funciones y candidato del PSOE, Pedro Sánchez, se ha puesto en modo elecciones, y al igual que anunció en el último acto de campaña en los comicios del pasado 28 de abril, y ha vuelto a referirse a la reforma de la financiación autonómica, como un compromiso de “los próximos  4 años”, algo que dilata la promesa realizada a Compromís en la reunión mantenida a comienzos del pasado verano. En su opinión, “es un clamor y me comprometo a resolverlos, a poner remedio y cerrar este sudoku consensuado con los intereses de todas las autonomías”.

Respecto a las entrega a cuenta pendientes llegarán a las comunidades autónomas ha asegurado que “este gobierno va a cumplir”, y se ha comprometido a  realizarlas antes de las elecciones generales del próximo 10N, una aportación estatal vital para revitalizar las cuentas de la Generalitat a la que le corresponde unos 450 millones.

Más allá de estas promesas, el jefe del ejecutivo ha pedido ante unas 500 personas un “último esfuerzo” para salir de la situación de bloqueo en la que se ha instalado el país con tal de “avanzar” en cuestiones como la justicia social o la financiación autonómica, ha manifestado.

En el mitin, Sánchez ha dicho sentirse en deuda con los 7,5 millones de españoles que votaron al PSOE en las elecciones del 28A. Según ha señalado, “sé que no fue posible un gobierno progresista, pero me voy a dejar la piel si nos movilizamos todos y hacemos un esfuerzo más para que la voz de los españoles que dijeron que España avanzara se oiga de forma rotunda y venzamos a los que han apostado por el bloqueo”.

El discurso del presidente en funciones, en cualquier caso, ha estado en buena medida dominado por el conflicto catalán y los reproches a los líderes independentistas por no condenar “cualquier indicio de violencia” y llamar a la rebelión.  A su juicio, “la disyuntiva es si dar pasos hacia atrás o abrazar los avances que hay por delante”.

Por su parte, el secretario general del PSPV-PSOE, y a su vez, president de la Generalitat,  Ximo Puig, ha dicho que se afrontan “unas de las elecciones más decisivas en 40 años de democracia” y ha emplazado a “llevar la experiencia valenciana a Madrid”. Tanto Puig como Sánchez han culpado a la derecha de los ajustes en el presupuesto valenciano por apoyar el bloqueo de las cuentas en Madrid. El president ha insistido en que “estamos esperanzados de poder alinearnos definitivamente. Es una oportunidad histórica que dos gobiernos del mismo signo podamos cabalgar juntos para hacer una sociedad lo más avanzada posible”.

De igual manera, ha criticado que quienes “consiguieron parar el presupuesto, parar el país” pidan ahora explicaciones a los socialistas y cuestionen los ajustes: “Tenemos que ajustar el presupuesto porque somos un gobierno responsable, porque reivindicación y responsabilidad van de la mano, esa es la realidad”.