Soriano y Marco ante el fracaso de À Punt anuncian un replanteamiento de la hoja de ruta de la cadena

El presidente de la CVMC asegura que ha y que reflexionar lo que ha sucedido en cadena, mientras que Marco anuncia un plan para acercar la cadena a las zonas castellanohablantes

Las cosas no funciona bien en À Punt Mèdia año y medio después de su puesta en marcha. Así, lo reconocieron este miércoles en Les Corts, tanto el presidente de la Corporación Valenciana de Medios de Comunicación, Enrique Soriano, como la directora general de la cadena, Empar Marco, que anunciaron un replanteamiento en profundidad de la hoja de ruta la televisión para acercarla a la realidad de los valencianos, algo que hasta el momento no se ha conseguido.

Aunque la directora general de À Punt Mèdia, Empar Marco, trató este miércoles de presentar un balance positivo del año y medio de funcionamiento de la cadena basado en los datos de las redes sociales con el objetivo de eclipsar los escasos datos de audiencia de la cadena, apenas un 2,9%, una cifra similar a la de la televisión de Murcia, la cadena autonómica con menos presupuesto y estructura de todas, el resultado fue el contrario, y al final, tuvo que reconoce que la cadena tenía un problema con una parte de la ciudadanía, en concreto, tiene serios problemas con la audiencia de las comarcas del sur, con una población mayoritariamente castellanohablante.

Una brecha entre los medios de comunicación públicos y el sur de Alicante que, según reconoció Marco, se evidenció en una intervención televisiva del alcalde de Orihuela durante la cobertura de la gota fría, en la que Emilio Bascuñana solicitó al presentador de los informativos que le hablara en castellano, unos minutos que han sido los más virales de la historia de la cadena.

A raíz de esta situación, Marco anunció   un plan para acercarse a esta población. Según dijo, “habrá que tomar decisiones que a lo mejor no nos gusten y habrá que ser valientes para tener una relación más cercana, aunque este medio no haya sido pensado ni creado para hablar en castellano”.

Minutos antes de esta intervención, Soriano ya avanzó que la cadena no estaba funcionando por al equipo gestor le gustaría, ya que avanzó que “habrá reflexionar” ante la situación de la cadena que, a pesar de sus 55 millones de presupuestos, no consigue arraigarse ante la sociedad al apenas conseguir un 2,9% de audiencia media, con picos del 0% en buenas franjas del fin de semana. Según ha indicado, “la audiencia no es razonable ni con este presupuesto ni con ninguno; tiene que ser mucho más alta”.

No obstante, el presidente de la CVMC trató de disfrazar la situación de “quiebra técnica” de la sociedad con argumentos similares a los empleados por los dirigentes del antiguo Canal 9 cuando se encontraban en una situación similar. En su opinión, “No hay quiebra, no hay suspensión de pagos y no hay riesgo alguno. No podemos decir que esto ha sido un desastre: salimos todos los días a pesar de las dificultades”.

Respecto a la situación de la plantilla, Soriano anunció la intención de la sociedad de convocar “a la mayor brevedad posible” las ofertas públicas de empleo (OPE) para cubrir los puestos seleccionados a través de las bolsas temporales cuando se puso en marcha la radiotelevisión pública valenciana, una vez se redacten las bases de las convocatorias y la Generalitat dé luz verde al proceso. No obstante, no anunció el número de plazas que sacaría, una oferta que  podría ser muy inferior a la actual plantilla de la cadena para tratar de ajustarla a la realidad audiovisual del siglo XXI, y que podría ser alrededor unos 250 puestos de trabajo.