La Comunitat conmemora el 9 d’octubre entre reivindicaciones de Puig y los protagonismos de Ábalos y Casado

Puig asegura estar cansado de la falta de financiación y el dumping de Madrid, mientras el líder del PP le pide bajar impuestos y se compromete a afrontar el nuevo modelo

Un 9 d’octubre más, y  reivindicaciones similares a otros años, pero, con nuevos protagonistas invitados, como el líder del PP, Pablo Casado,  el presidente de la Diputación de Alicante, Carlos Mazón, y el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, que acapararon buena parte de la atención de la jornada, junto al discurso del president de la Generalitat, Ximo Puig, que reivindicó de nuevo el necesidad de un nuevo modelo de financiación advirtiendo que “la paciencia tiene un límite”, y ésta se “está acabando”. En su opinión, “los valencianos llevamos demasiados años reclamando un sistema de financiación autonómica justo que haga viable el autogobierno y asegure el trabajo y el bienestar”.

Puig arrancó el discurso con un tinte muy alicantino con una referencia a la Gota Fría que afectó a la Vega Baja, y especialmente a Orihuela, cuyo alcalde estuvo en el acto junto a la cúpula popular. Al igual que el lunes en el acto celebrado en la Lonja de Orihuela¸ el jefe del Consell ha prometido que pondrá todos los recursos para “levantar juntos la Vega Baja (Alicante)”,y recordando al poeta oriolano, Miguel Hernández, ha avanzado que “comienza el tiempo de la esperanza”,  y ha aprovechado para destacar que la sociedad valenciana “es una culturalmente diversa; una tierra que ha asimilado el legado cultural de todos los pueblos que la han habitado: de los íberos a los musulmanes, de los romanos a los cristianos. “omos una tierra diversa en orígenes, paisajes, lenguas, géneros, orientaciones sexuales, ideologías e identidades. Y esa es nuestra gran riqueza”.

Sin embargo, su discurso  se ha centrado en reivindicaciones específicas a la reforma del  modelo de financiación pendiente. A su juicio, se ha avanzado algo, ya que “el problema valenciano ha entrado en la agenda política y mediática estatal, aunque insuficientemente”. Por ello,  ha reclamado que “de una vez por todas, España necesita asumir que las singularidades son una riqueza, y que la igualdad real entre personas constituye el único camino para un proyecto en común. De ese entendimiento, de ese acuerdo, depende nuestro futuro y el de las próximas generaciones”.

En este sentido, ha afirmado “resulta intolerable que algunos territorios de España -refiriéndose a la Comunidad de Madrid y otras autonomías gobernadas por el Partido Popular que apuestan por la rebaja de impuestos- apliquen un ‘dumping fiscal’ que, en la práctica, permite la aparición de paraísos fiscales dentro del Estado”.

Una actitud que, en su opinión,  “es antipatriótica e insolidaria que pervierte un sistema de éxito como el Estado de las Autonomías”, y ha animado a que línea, “frente a las demagogias basadas en falsedades es “mprescindible que la Comunidad Valenciana rechace las tendencias recentralizadoras que están contagiando peligrosamente a un espectro de la política”.

Intervención del president de la Generalitat

Réplica de Casado

Unas referencias a la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP, que, el líder del PP, Pablo Casado,  no ha dudado en replicar a la finalización del acto en la calle, donde se ha situado a los medios de comunicación, asegurando que “lo patriota es bajar los impuestos a la ciudadanía como ha hecho Madrid”.

Casado ha aprovechado para comprometerse a aprobar un nuevo modelo de financiación autonómica, si es presidente del Gobierno tras las próximas elecciones generales del 10 de noviembre, con el que la Comunitat Valenciana “pueda recibir esos más de 1.000 millones de euros ya recaudados y pagados por los valencianos que, sin embargo, se ha decidido por parte del actual gobierno socialista no entregarse en las entregas a cuenta”. Algo que también se ha comprometido en nombre del Gobierno, el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, también se ha comprometido a realizarlo durante la próxima legislatura.

Empresarios y selfies de Casado y Ábalos

 Más allá de la parte institucional y de los discursos, el acto ha tenido dos protagonistas  a la salida del Palau. Han sido el líder del PP, Pablo Casado, a quien el protocolo autonómico ha situado junto al ministro de Fomento, José Luis Ábalos.  Ambos han sido los más reclamados por los ciudadanos para hacerse selfiescon ellos. En el caso de ministro su llegada y salida del Palau ha sido aprovechada por sus seguidores para retratarse con él ahora que no lo tienen tan cerca como en los últimos años, mientras que Casado ha sido una de las novedades durante la Procesión Cívica de la Senyera que ha sido aplaudido por sus seguidores, algo que no sucedía con un dirigente popular desde hace nueve años.

Pero, no han sido los únicos protagonistas, también este año han acudido más empresarios que los últimos años, entre ellos, el propio Salvador Navarro,  como los sindicalistas habituales Arturo León (CCOO) y Ismael Sáez (UGT). A ellos, ha que sumar la otra novedad política, el presidente de la Diputación de Alicante, Carlos Mazón, que se ha convertido en uno de los más solicitados por parte de los empresarios en el Palau, situación que entre los populares no sucedía desde 2011. Mazón ha acudido al acto institucional junta a la diputada nacional, Macarena Montesinos, y el diputado autonómico, José Antonio Rovira. Junto a Casado no faltaron en ningún momento el antecesor provincial de Mazón, César Sánchez, Vicente Betoret y Belén Hoyo, además del senador, Fernando de Rosa. En las filas socialistas no faltó ningún dirigente habitual todos los altos cargos abarrotaron desde primera hora el Palau de la Generalitat. Tampoco, faltó el president de Les Corts, Enric Morera, bien acompañado por su esposa.

El contrapunto À Punt

Las celebraciones del 9 d’octubre, Día de la Comunitat Valenciana volvieron a ser un elemento de unidad del pueblo valenciano. Su contrapunto fue la nueva televisión autonómica À Punt Mèdia que, a pesar de su escasa audiencia (no supera el 3% de share), volvió a generar la polémica entre sus escasos seguidores.

En este caso fue la finalización del acto institucional del Palau de la Generalitat, cuya retransmisión se interrumpió minutos antes de interpretarse el himno de España, un hecho que los escasos televidentes achacaron a motivos ideológicos, volviendo a interpretarse como de las causas por los que no contacta con la audiencia.