El PSOE vuelve a ganar, mientras Vox se convierte en tercera fuerza a costa del PP y Ciudadanos

Sólo podrá gobernar en segunda votación con el apoyo del PNV, Compromís, Más País, y los partidos de Teruel, Cantabria  y la abstención de Ciudadanos y ERC

Nueva legislatura y la vida sigue igual, o mejor dicho, en peores condiciones. Si la anterior legislatura, surgida de las elecciones del 28 abril, habría una mayoría clara de 180 votos  (PSOE y Ciudadanos), ahora la situación parece más complicada y próximo gobierno tendrá que conformarse con una exigua mayoría simple de 170 votos con abstenciones. Y es el que el resultado no ha cambiado la situación todo continúa, con una exigua victoria del bloque de la izquierda con 158 votos (PSOE, Unidas Podemos y Más País – Més Compromís) frente al bloque de la derecha con 152 votos (PP, Ciudadanos, Vox y Navarra Suma).

El desenlace electoral ha sido muy distinto al que esperaba Pedro Sánchez y su equipo de asesores, cuyos datos llevaban un optimismo que no se ha materializado, con la pérdida de casi un millón de votos menos que hace siete meses. A pesar de ello, el ganador de las elecciones volvió a ser el PSOE de Pedro Sánchez, aunque se quedó peor de lo que estaba, con 120 diputados frente a los 123 de abril, con un Congreso aún más difícil de gestionar que el de hace sietes meses, con más siglas, donde Vox es tercera fuerza, sustituyendo a Ciudadanos, que ha perdido 47 votos, y Unidas Podemos, ha perdido influencia.

Con este panorama, hay dos opciones la gran alianza con PP, descartada tanto socialistas como por populares desde el primer momento, y gobierno en minoría y en coalición con Unidas Podemos que salga en segunda votación, donde ya no haría falta mayoría absoluta (177 diputados) sino mayoría simple (170 diputados), y que sería suficiente con los votos de PSOE, Unidas Podemos, PNV, Coalición Canaria, Partido Reformista Cántabro, Más País – Més Compromís, Teruel Existe y el BNG. Además, esta coalición necesitaría la abstención de los 10 diputados Ciudadanos o de los 13 de ERC.

Resultados de las elecciones generales del 10N

Esta opción sería la más deseada tanto por los cuadros como por la militancia socialista, pero exige generosidad y voluntad de consenso por todas partes. En este sentido, el propio Sánchez  hizo un guiño a conseguir un acuerdo de gobierno estable al asegurar que “nuestro proyecto político es formar un gobierno estable. Esta vez sí o sí vamos a lograr un gobierno progresista. Me gustaría hacer una llamada a todos los partidos: tienen que actuar con generosidad y responsabilidad para desbloquear”. De ese acuerdo sólo excluyó del entendimiento a  Vox a que definió como “aquellos que siembran el discurso del odio y la antidemocracia”.

En este sentido, según ha averiguado Mediterráneo Press, los planes del líder socialista siguen pasando por gobernar en solitario, si bien, en Ferraz se desea un gobierno similar al Botànic, si se tiene en cuenta, de que la Comunitat Valenciana y Aragón han sido las únicas comunidades con gobiernos progresistas, donde ha habido un masivo respaldo de la izquierda. Así, se esperan dos movimientos a corto plazo. Por un lado, Sánchez ofrecerá en los próximos días a las fuerzas progresistas, en especial a Unidas Podemos, un paquete de medidas a cambio de su apoyo en la investidura y que podría al final acabar en un acuerdo de gobierno con Unidas Podemos  y Más País – Més Compromís. Además, propondrá al PP y a Ciudadano

Por su parte, el bando de la derecha no suma para alcanzar un gobierno estable ya que han obtenido un total de 152 diputados, a pesar del gran despegue de Vox con 52 diputados y la recuperación del PP hasta los 88 del PP, ya que el batacazo de Ciudadanos  ha anulado toda posibilidad de gobierno, ni con mayoría absoluta en primera votación (177 diputados) ni en segunda votación por mayoría simple (170 diputados), pues, no los alcanzando con PNV, Coalición Canaria, Partido Reformista Cántabro, Más País – Més Compromís y Teruel Existe. Por lo tanto no hay ninguna alternativa a su candidatura para mantenerse en la Moncloa.  La única opción es una abstención en la investidura de Sánchez a cambio de varios Pactos de Estado sobre Cataluña, financiación autonómica y pensiones, entre otros asuntos, algo que podría ser previsible en el caso de la formación naranja, pero complicado en el caso del PP ante la amenaza de Vox.