AVE y la CEV lamentan la derogación de la reforma laboral y advierten que será devastador

Reclamana la vuelta al “diálogo social” y advierte que “es otro mercado laboral debe aproximarse a la flexibilidad de los países del entorno con los que competimos

 El anuncio del acuerdo entre socialistas, Podem y Bildu para derogar la reforma laboral no ha dejado tranquilo a nadie. Este viernes tanto la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) y la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) han lamentado la decisión adoptada y han advertido del efector devastador de la misma.

Según AVE, “en unas circunstancias tan difíciles como las actuales, derogar la actual legislación laboral, aumentará el impacto, ya devastador de la crisis sanitaria, en el empleo y economía de nuestro país y, por tanto, ahondará en una crisis social”.

Para el lobby empresarial, es necesario “ahora, más que nunca, es vital establecer mecanismos y medidas de política pública que faciliten y favorezcan la generación de empleo, que promuevan la inversión, la creación de empresas y la innovación”.

En este sentido, frente a la derogación de la reforma laboral desde AVE se reclama reforzar el papel del diálogo social, constitucionalmente reconocido a los agentes sociales; facilitar la contratación, reduciendo el coste de las cargas sociales y eliminando trámites burocráticos; estimular la inversión, la contratación, la innovación, la investigación y el consumo; establecer sistemas de simplificación administrativa para facilitar la puesta en marcha de empresas e inversiones y acelerar la reforma de la administración eliminando duplicidades y cualquier gasto superfluo, como estamos haciendo el conjunto de la sociedad.

Por su parte, desde la patronal valenciana se rechaza de forma contundente los intentos por aprovechar el estado de alarma para derogar la reforma laboral.

Pese a la rectificación posterior, el acuerdo entre PSOE, Unidas Podemos y EH Bildu para derogar de forma íntegra la reforma laboral, según la CEV, “evidencia cuáles son las intenciones del Gobierno que vuelve a obviar el diálogo social cuando más necesario es y desoye las recomendaciones de la Comisión Europea en sentido diametralmente opuesto”. En su opinión, “parece que el Gobierno no se ha enterado de que la misma Europa a la que vamos a tener que recurrir para tener liquidez y encarar la recuperación pide protección para empresas y trabajadores, agradece el papel del sector privado y resalta la importancia del diálogo social”.

De igual manera, entienden que  crisis económica generada por el COVID19 obliga a actuar de forma coordinada y consensuada a través del diálogo social, entre el Gobierno y los interlocutores sociales, para desarrollar un plan global de reconstrucción como eje esencial del crecimiento económico y de la generación de empleo de calidad. Los posibles cambios en la reforma laboral deberían contar con una negociación previa con empresarios y sindicatos. Para Navarro “cualquier paso en otra dirección es completamente irresponsable e inadmisible. Paliar la crisis sanitaria y garantizar la supervivencia de las empresas y el mantenimiento del empleo es la única prioridad ahora.  Los intereses partidistas no pueden estar por encima del interés general”.

Asimismo, entienden que “nuestro mercado laboral debe aproximarse a la flexibilidad de los países del entorno con los que competimos, y no al contrario, es imprescindible para adaptarse al contexto económico, a los desafíos de la competencia, y mantener el empleo. Una mayor rigidez sólo conseguirá avocar al cierre a más empresas y que los ERTES puedan convertirse en ERES”.