La Diputación de Valencia última un procedimiento que regule el teletrabajo de forma permanente

El área de Personal ha entregado una propuesta a los sindicatos que contempla programas específicos para cada servicio basados en las necesidades organizativas, con formación previa para los trabajadores

La Diputación de Valencia regulará de forma permanente su sistema de teletrabajo, un proyecto que viene desarrollando desde hace meses y que cobra especial importancia en el actual contexto de crisis sanitaria causada por la COVID-19, que ha tenido consecuencias extremas como la del confinamiento de la ciudadanía. Los sindicatos han valorado positivamente el borrador del proyecto, que les ha sido entregado este jueves en la reunión de la Mesa General de Negociación.

La intención del área de Administración General que dirige la diputada Pilar Molina es regular el trabajo no presencial en la corporación provincial atendiendo no solo a situaciones de emergencia, sino a las ventajas que el teletrabajo puede tener en el funcionamiento diario de la institución. En palabras de Pilar Molina, “no hablamos solo de una medida de conciliación de la vida familiar y laboral, sino de una oportunidad para avanzar en la modernización de la Diputación y la mejora de los servicios que presta a ayuntamientos y personas”.

Desde el departamento de Personal, integrado en el área de Administración General, tienen claro que la implantación de cualquier medida organizativa debe hacerse desde la responsabilidad y el consenso, por ello se ha entregado la propuesta a todos los sindicatos con representación en la Mesa de Negociación para iniciar el debate sobre la regulación del teletrabajo en la Diputació.

La diputada responsable de Personal, Pilar Molina, advierte que el teletrabajo, pese a sus ventajas para los empleados, la Administración y la sociedad en general, “puede presentar inconvenientes como la pérdida de canales informales de comunicación, la dificultad para desconectar o los posibles riesgos para la salud de las personas teletrabajadoras a medio o largo plazo”. Molina considera que no se deben descuidar estos factores, pero apuesta por las ventajas del teletrabajo, entre las que destaca “el ahorro de costes, la reducción de desplazamientos y contaminación y la mayor integración laboral de las personas con movilidad reducida”.

Formación y los mismos derechos

La propuesta de regulación del teletrabajo en la Diputación entregada a los sindicatos contempla la elaboración de programas específicos por servicios, basados en necesidades organizativas. De esta forma, “aquellos servicios que pretendan acceder al teletrabajo deberán revisar sus procesos de producción para optimizar la gestión con la implantación efectiva de la administración electrónica”, explica la responsable de Personal.

Pilar Molina añade que “los empleados o empleadas de la Diputación que accedan al teletrabajo tendrán garantizados todos los derechos laborales en igualdad de condiciones al resto del personal de la institución, si bien tendrán que cumplir una serie de requisitos, caso de los cursos de formación necesarios para adquirir los conocimientos y habilidades que requiere el teletrabajo”.

Los programas que se diseñen para cada departamento o servicio deberán justificar su implantación, los objetivos a lograr y el sistema de evaluación de los resultados. En esta misma línea, quienes accedan al teletrabajo tendrán que suscribir un Plan Personal en el que se incluirá la evaluación del trabajo desempeñado de forma no presencial.