El acceso a la terminal norte, nuevo frente del ayuntamiento contra la APV

Martínez destaca la importancia de la ampliación para la economía valenciana, mientras Ribó apuesta por una solución ferroviaria para el acceso norte y olvida sus obstáculos  sobre la ampliación

Encuentro virtual sobre las repercusiones de la ampliación norte,  El Puerto a Debate, organizado por la Fundación Scito y la Cátedra de Cultura Territorial Valenciana, en la que también han participado el presidente de Puertos del Estado, Francisco Toledo, el presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, Aurelio Martínez, y el alcalde de Valencia, Joan Ribó, y novedades sobre la relación entre ambas instituciones. Mientras el responsable portuario se ha centrado en exponer los beneficios económicos de la ampliación, el primer edil ha abierto un nuevo frente  en la relación con el puerto, el acceso norte al puerto, ignorando sus  críticas a la ampliación.

Así, el presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, Aurelio Martínez, ha puesto en valor la importancia de la ampliación norte  para el conjunto de la actividad económica de la Comunitat y de España.  En su opinión, “la nueva terminal de contenedores que se va a ubicar en la ampliación norte va a duplicar la actividad económica del Puerto de Valencia, generando hasta 80.000 empleos (el doble que en la actualidad)  y un valor añadido bruto cercano a los 6.000 millones de euros (tres veces más que en la actualidad)”.

Martínez ha indicado que en 2030 con la terminal operando “se habrán creado más de 44.000 nuevos puestos de trabajo, duplicando la cifra actual de empleos, -entre directos, indirectos e inducidos- que actualmente genera el puerto, duplicando hasta los 80.000 los empleos”. Además, el presidente de la APV ha puesto destacado la importancia de la terminal Norte que va a permitir generar al Puerto de Valencia cerca de 6.000 millones de Valor Añadido Bruto, afianzando su posición como uno de los motores de la generación de riqueza de la Comunitat, lo que, a su juicio,  “pone en valor el volumen significativo de inversión que supone la terminal Norte del Puerto de València”,

De igual manera, ha citado seis razones que hacen necesaria la ampliación Norte:  “El comercio internacional va a seguir creciendo; el Puerto de València ya está al 73% de su capacidad máxima; queremos seguir siendo un puerto hub, no perder tráficos y cumplir con los objetivos y compromisos frente a la sociedad; hay inversores que quieren apostar por nosotros; las inversiones en estas infraestructuras tienen unos plazos de maduración muy largos; y porque la ampliación ya está hecha”.

En este sentido, ha explicado que “las obras de los diques de abrigo de la ampliación norte ya están concluidas, una infraestructura clave de la ampliación que podrían tener impacto ambiental y que exigieron la correspondiente DIA de 20017”. Estas obras se realizaron entre junio de 2008 y abril de 2012 por un importe total de 204 millones de euros, de los que 74 fueron financiados por los Fondos de Cohesión Europeos. En esta línea, el presidente de la APV ha apuntado que “no es necesaria una nueva DIA ya que las obras que se van a realizar son estrictamente interiores, dentro de aguas portuarias, y no afectan a ninguno de los supuestos que establece la Ley de evaluación ambiental”.

Asimismo, ha recordad0 que la nueva terminal de TIL proyectada en la ampliación norte va a ser la más avanzada medioambientalmente del mundo, ya que minimizará la emisión de CO2 mediante el suministro eléctrico a los buques, contemplará el uso de hasta un 98% de maquinaria eléctrica, el origen de las energías será en un 100% de fuentes renovables, o la reducción de un 98% de las emisiones de CO2 actuales.

Acceso ferroviario norte

Por su parte, el alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha optado por una intervención en donde ha quitado importancia a la ampliación norte, principalmente obstáculo en las relaciones entre la ciudad y el puerto, abriendo un nuevo frente: el acceso ferroviario norte, rechazando el acceso por carretera.

Ribó ha reafirmado su apuesta por la descarbonización y el transporte ferroviario. En este sentido, considera “imprescindible” que la solución del acceso norte esté integrada dentro del Corredor Mediterráneo “porque Valencia es un nodo fundamental para esta infraestructura”. A su juico, “hay que analizar y buscar una propuesta de movilidad sostenible que minimice el impacto sobre la huerta y la ciudad”, y ha apostado por un modelo que nos aproxima a otras ciudades europeas como Hamburgo y que compagina el respeto al medio ambiente con el desarrollo económico.

Ribó ha recordado que “todavía estamos trabajando con un plan de infraestructuras del año 1997, una estrategia que está caducada y que, además, no se adapta a un nuevo contexto que ha sufrido modificaciones, las más inmediatas como consecuencia de la crisis por el Covid-19, pero también por la necesidad de prevenir y reducir los efectos del cambio climático y mejorar la resiliencia de las ciudades”. El alcalde ha valorado la oportunidad de crear un grupo de trabajo sobre infraestructuras “multidisciplinar y abierto a instituciones, agentes sociales y entidades” para impulsar un nuevo pacto.

El alcalde ha enmarcado dentro esta Estrategia Urbana València 2030, el Plan Especial de la Zona Sur 1 del Puerto de València-Natzaret Est que aprobó el Pleno del Ayuntamiento de forma provisional el pasado jueves y que contempla, entre otras intervenciones, una gran zona verde, el nuevo Parque de Desembocadura, de 64.000 metros cuadrados así como dotaciones deportivas, como la nueva ciudad deportiva del Levante UD, de 87.000 metros cuadrados. “Se trata de un proyecto que dignificará mucho el barrio de Natzaret y, de alguna manera, compensa la agresión que sufrió, al tiempo que La Punta, con una de las ampliaciones del puerto”. En este sentido, ha señalado la necesidad de llegar a acuerdos puerto-ciudad, “trabajar conjuntamente para impulsar proyectos como éste que suponen un avance hacia un litoral verde”.