Sanidad aumenta la confusión entre la ciudadanía al paralizar la vacunación con AstraZeneca en menores de 60 años

Los consejeros de Sanidad no se ponen de acuerdo en qué hacer con dos millones que han recibido la primera dosis

Los políticos tienen dar confianza a la ciudadanía y no generar confusión. Ese es uno de los criterios que científicos llevan demandando a los políticos desde que arrancó la pandemia. Este miércoles el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas (gobernadas principalmente por PP y PSOE) han ignorado este criterio y han generado más inquietud entre la ciudadanía al acordar, en el seno del pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), suspender “por precaución” la administración de la vacuna contra el coronavirus desarrollada por AstraZeneca en los menores de 60 años, la cual sólo se inoculará a las personas de hasta 65 años.

Sólo la Comunidad de Madrid ha rechazado la medida por considerar que no está basada en las Conclusiones del Comité para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia Europeo de la Agencia Europea del Medicamento, que ha concluido que existe una “posible relación” entre esta vacuna y los coágulos sanguíneos con niveles bajos de plaquetas, si bien ha defendido que “los beneficios de la vacuna superan los riesgos”. Además, el País Vasco y Ceuta se han abstenido.

En este sentido, la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, María Jesús Lamas, ha informado en rueda de prensa de que en España se han notificado un total de 12 casos de aparición de estos trombos “muy poco frecuentes” en los 2,1 millones de personas a las que se les ha inoculado. Además, estos casos eran mujeres en edad fértil, por lo que los trombos podrían estar vinculados al consumo de otros tipos de fármacos, que combinados con la vacuna, los podrían haber provocado. En su opinión, “las vacunas sirven para prevenir enfermedades y todas las aprobadas y que están siendo usadas frente al Covid-19 son eficaces y seguras y están contribuyendo de una manera decisiva a disminuir el impacto del COVID19 grave. Aunque aparezcan eventos adversos no se debe minimizar la confianza en las vacunas”.

La reunión del Consejo Interterritorial, en la que también se ha acordado que sea la Comisión de Salud Pública la que estudie este jueves la vacunación con esta vacuna a partir de los 65 años, se ha producido después de un encuentro entre los ministros de Sanidad de la Unión Europea que ha sido convocado con carácter de urgencia por la ministra de Sanidad de Portugal, Marta Temido, país que ostenta actualmente la presidencia rotatoria semestral del Consejo de la Unión Europea, tras el dictamen de la EMA.

Precisamente en esta reunión, según ha explicado la ministra de Sanidad, Carolina Darias, se ha analizado qué hacer con las personas menores de 60 años que han recibido la primera dosis de la vacuna de AstraZeneca, si bien no se ha alcanzado ninguna conclusión al respecto. Hasta ahora, en España sólo 97 personas han recibido la pauta completa de vacunación. Según ha señalado, “estamos pendientes de ver si la evidencia científica avala la administración de la segunda dosis con otra vacuna, como se está analizando en Reino Unido, o dejar una dosis debido a que la ficha técnica muestra que aporta un 70 por ciento de efectividad. No obstante, vamos a esperar a lo que se decida en el ámbito europeo”.

Finalmente, Darias ha adelantado que a finales de esta semana se van a recibir unas 328.000 dosis de la vacuna de Moderna, por lo que ha asegurado que el proceso de vacunación está “cogiendo ritmo” y son el “horizonte de esperanza” frente al coronavirus.

La UE aboga por una posición coordinada sobre AstraZeneca

La comisaria europea de Salud, Stella Kyriakides, apeló a que haya una “posición coordinada” entre los países de la Unión Europea (UE) sobre AstraZeneca que no “alimente” dudas sobre la vacuna contra la COVID19.

“Es esencial que sigamos una posición coordinada en Europa. Una posición que no confunda a los ciudadanos y que no alimente dudas sobre la vacuna, porque está basada en la ciencia”, dijo durante una reunión extraordinaria de los ministros de Salud de los Veintisiete convocada por la presidencia portuguesa sobre AstraZeneca.

Esa posición será “clave” para que se hable “con una sola voz en toda la UE”, dijo la comisaria, a pesar de que las decisiones sobre los planes de vacunación son “siempre” de cada país.

Kyriakides subrayó que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha sido “muy clara” sobre que los beneficios de la vacuna de AstraZeneca están por encima de los riesgos, aunque se realizarán más análisis para determinar si hay factores que aumentan el riesgo de sufrir casos inusuales de coagulación sanguínea. A su juicio, “la seguridad nunca ha sido negociable y es un requisito fundamental para cualquier vacuna que llegue a los mercados de la UE”, y ha advertido que las decisiones “son políticas” pero deben estar basadas en la ciencia.

De igual manera, ha señalado que el caso de AstraZeneca muestra que el sistema de farmacovigilancia europeo funciona, pues, “las sospechas de efectos secundarios se reportan rápido, se comparte la información y nuestros expertos se reúnen rápidamente para evaluar el camino a seguir”.

La comisaria recordó a los ministros que AstraZeneca es una parte “importante” del portafolio de vacunas de la UE y de las campañas nacionales, así como de las exportaciones. En su opinión, “el mundo está observando y debemos tener en cuenta que AstraZeneca es la principal vacuna que se exporta a países de ingresos bajos y medios”.