Elecciones madrileñas: Ayuso llega con fuerza al 4 de mayo

La presidenta de la Comunidad podría marcar un nuevo rumbo en el PP si sus buenos pronósticos se cumplen. Más Madrid estaría pisando los talones al PSOE para liderar la oposición, mientras que Pablo Iglesias conseguiría mantener a Unidas Podemos en la Asamblea,  y Vox podría ser la llave de los populares.

Este martes 4 de mayo se celebran las elecciones autonómicas en la Comunidad de Madrid, tras la convocatoria por sorpresa de Isabel Díaz Ayuso ante la amenaza de una moción de censura que le podría haber echado de la Puerta del Sol. Todo hace indicar que la presidenta llega a esta cita con una gran ventaja respecto a sus competidores.

Entre las últimas encuestas publicadas, la popular madrileña apunta a rondar los 60 escaños, nueve por debajo de la mayoría absoluta. Para poder liderar de nuevo el gobierno necesitaría a la formación encabezada por Rocío Monasterio. La que fue community manager en campañas con Esperanza Aguirre, parece que está haciendo valer su rechazo y firme oposición al gobierno de Pedro Sánchez, sobre todo en medidas anti COVID19, para lograr el respaldo tanto a izquierda, ex votantes de C´s, como a derecha, entre aquellos que optaban por Vox en distintos comicios. La actual lideresa del Partido Popular en Madrid se está convirtiendo, sin lugar a duda, en la figura más mediática del conservadurismo español. Ante un buen resultado, habrá que esperar a ver de qué dimensiones, el actual presidente del PP, Pablo Casado, podría acabar en la cuerda floja debido a la gran personalidad de su compañera.

El PSOE, sin embargo, quizás no tenga su mejor noche electoral en la comunidad madrileña. Si los pronósticos se cumplen, Ángel Gabilondo podría obtener uno de los peores resultados históricos de los socialistas en Madrid. Al empezar la campaña, con la candidatura sorpresa de Pablo Iglesias por Unidas Podemos, los progresistas optaron por lanzarse a por el voto moderado, rechazando desde el minuto uno pactar con el antiguo vicepresidente segundo del gobierno. La estrategia de captar al votante más a la izquierda de Ciudadanos no estaba dando buenos resultados y es en el debate de Telemadrid donde cambian de rumbo: “Pablo, tenemos 12 días para ganar las elecciones” afirmaba el socialdemócrata en pleno directo.

Uno de los grandes problemas para el PSOE en esta campaña es la falta de oposición de Ángel Gabilondo durante los últimos meses. En un momento donde se espera un tuit rápido o una contestación contundente, aunque sea de diez segundos, perfiles de gestor serio, como los del candidato socialista, pasan desapercibidos.

Es en la vida parlamentaria del día a día donde Más Madrid ha ido ganando terreno y es que a pesar de ser desconocida, al menos momentos previos al inicio de la campaña, Mónica García apunta a ser una de las sorpresas de la cita electoral del 4 de mayo. Según algunas encuestas, la izquierda verde madrileña estaría a menos de tres puntos de ser la primera fuerza de la oposición.

Dentro de este espacio ideológico, Pablo Iglesias parece que ya tiene, a priori, el primero de los objetivos de Unidas Podemos logrado: no quedarse fuera de la Asamblea de Madrid. Sin embargo, los otros dos restantes, sorpassar a Más Madrid y lograr una mayoría progresista que desbanque a Ayuso, parecen algo más alejados. El CIS y un sondeo para El Plural, son los dos únicos estudios que ven probable que esto ocurra. Las demás no contemplan un escenario similar.

Ciudadanos, nuevamente en una de sus últimas oportunidades para aferrarse a la vida en la política, no parece que en medio de una división tan clara pueda tener cabida en el nuevo parlamento. Según la mayoría de los datos no superaría el 5% necesario para obtener representación. Tras sus idas y venidas, contradicciones, y su fracaso en aquellas mociones de censura pactadas con los socialistas, si sus votantes acaban apostando por los populares, podrían estar en medio de su disolución. Edmundo Bal ha optado por no renunciar a su escaño en el Congreso de los diputados hasta conocer los resultados.

Uno de los partidos que presumiblemente sí será clave para un futuro gobierno en la comunidad madrileña es Vox. La formación de ultraderecha, ante la posibilidad de la irrelevancia parlamentaria, ha tenido que tirar nuevamente de argumentos y estrategias polarizadoras. Véase el cartel, con información rotundamente falsa, comparando la pensión de una señora de edad avanzada y el supuesto dineral que reciben los niños extranjeros no acompañados, popularmente conocidos como MENA.

En medio de una división política tan evidente, en las últimas semanas se ha dado a conocer información que pone en peligro la supervivencia de España como democracia. Figuras tan destacadas y con tanto poder como el ministro del Interior, Grande-Marlaska, la directora general de la Guardia Civil, María Gámez, y los candidatos Pablo Iglesias y Díaz Ayuso, han recibido sobres con amenazas de muerte. Hace unos días en el debate celebrado en la Cadena Ser, la campaña cambió radicalmente tras las declaraciones de la candidata de Vox dudando de las cartas recibidas. En ese momento, unas elecciones que presumiblemente iban sobre el abrir o no bares y comercios, pasan a centrarse en si lo que realmente está en juego es nuestro sistema democrático por la posible entrada en un gobierno del partido de Santiago Abascal