Misión incumplida

Queda hermosa y hasta heroica la frase de Pedro Sánchez tras la retirada española de Afganistán: “Misión cumplida”. Aunque la realidad es que las cosas están peor que cuando llegamos a aquél país, del que ni siquiera hemos podido evacuar a todos aquellos con quienes teníamos ese compromiso y cuya permanencia en la zona nos ha costado vidas, dinero y sufrimiento.

Peor es el triunfalismo con el que Joe Biden ha tratado de enmascarar el fracaso norteamericano hablando de evacuación modélica cuando ha dejado tirados a compatriotas en el país afgano, se ha plegado a todas las exigencias de los talibán y sus tropas han huido en desbandada tras una derrota militar sin paliativos.

Lo de Afganistán, pues, es un ejemplo mayúsculo de las cosas hechas mal desde un principio, en el que Estados Unidos empezaron apoyando a los muyahidines contra los soviéticos, para querer luego acabar con ellos por su apoyo al terrorismo mundial. Veinte años después, con 2.500 norteamericanos muertos y 850.000 millones de dólares gastados, el país está peor de lo que estaba, el intento de consolidar un régimen democrático ha resultado un fiasco y el descrédito occidental es generalizado.

Aparte de muchas más, hay dos lecciones de esta derrota que no me resisto a señalar. La primera, que los intentos de democratizar a países que no quieren se ha demostrado un fracaso, como en todas las naciones en las que alboreó la llamada primavera árabe. La segunda, que la Unión Europea ha mostrado que de unión muy poco y que sin Estados Unidos políticamente no es nada en un tablero internacional en el que no ha esperado a la retirada norteamericana para ahuecar en ala.

Enrique Arias Vega

Periodista y Escritor. Ex director de publicaciones del Grupo Zeta, y de varios diarios pertenecientes a este grupo de comunicación