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Valencia contará en 2022 un presupuesto que superará, por primera vez, los mil millones de euros

Ribó celebra la designación de la ciudad como sede de los Gay Games 2026, que “refleja el carácter de ciudad deportista y ciudad inclusiva”

El presupuesto municipal de 2022 alcanza 1.010.878.200 euros, 96.000 millones de euros más que el de 2021, y se destinará a la recuperación económica y social de la ciudad después de la pandemia. Se incrementan las ayudas al comercio con 1,6 millones de euros para otra edición de bonos al comercio; se construirá la nueva comisaría de la unidad GAMA de la Policía Local dedicada a la prevención de la violencia de género; se incorporarán 234 agentes de policía para reforzar la seguridad y convivencia de los barrios y pueblos; se invertirá en el campo de fútbol de Torrefiel, y se creará un mercado municipal en Castellar. Además, se han sumado 60 millones de euros de los fondos europeos Next Generation y se espera superar esta cifra en las próximas convocatorias. El alcalde, Joan Ribó, junto con el concejal de Hacienda, Borja Sanjuán, ha presentado este viernes las cuentas municipales “mejor dotadas de la historia del Ayuntamiento”.

“Estamos ante un presupuesto expansivo y el que más crece de los últimos años”, ha asegurado el alcalde. Respecto a 2021, se ha incrementado un 10,5 %, con el objetivo de la reactivación económica de la Valencia postpandemia. El máximo responsable de la ciudad ha destacado “algunas de las inversiones más importantes previstas en nuestros barrios y pueblos”, como la construcción de la nueva comisaría para el grupo GAMA; las obras de los centros cívicos de Malilla y Torrefiel o la Alquería La Torre; los trabajos de mejora de la zona de socialización para perros de Aragó o el palmeral de la Gran Via; la rehabilitación integral del Parque Gulliver; la renovación del alumbrado con led para disminuir el consumo energético; la reparación del embarcadero de El Palmar y el del puente de El Pujol, o la adquisición de equipos informáticos para la mejora de los servidores y la ciberseguridad.

En materia de urbanismo y vivienda, Joan Ribó se ha referido en el Plan de renovación de viviendas municipales y la rehabilitación de viviendas en el Cabanyal; la peatonalización del entorno del mercado de Torrefiel; la urbanización de la plaza Músic Antoni Eiximeno, en la Malva-rosa, y la mejora de la accesibilitat en la calle Democràcia, en la Olivereta. Además, se creará un nuevo mercado municipal en Castellar; se invertirá en el campo de fútbol de Torrefiel y el campo de hockey en Tarongers; y se contemplan las obras del Espacio sociolaboral de jóvenes en el Marítimo, la nueva sede de la Universidad Popular en el Cabanyal, y la adecuación de la Nave 4 Ribes. En el ámbito cultural, se rehabilitará la biblioteca histórica y hemeroteca, se renovará el Palau de la Música y las butacas y equipamiento digital del Palau de Congressos.

El alcalde ha puesto de relieve los 60 millones de euros correspondientes a los fondos Next Generation y los proyectos que ahora mismo están en marcha en el marco de estas subvenciones europeas. Así, un total de 53 millones de euros se gastarán hasta 2025 para impulsar la estrategia de València como una ciudad climáticamente neutra. Esto incluye la actuación de una zona de bajas emisiones, nuevos carriles bici, las supermanzanas de Orriols y la Petxina, la compra de autobuses eléctricos, las nuevas marquesinas de la EMT, la mejora de la accesibilidad de las paradas de la EMT y la reurbanización de calles y avenidas, como la avenida Malva-rosa, la calle Isabel la Católica y la plaza del Mercado de Russafa.

A esto se tienen que añadir 4 millones de euros a gastar en 2022 para promover mercados sostenibles (reforma de los mercados de Algirós, Jerusalem o Torrefiel); la instalación de placas solares en los mercados de Russafa, Algirós, Benicalap y Jesus; la implantación de cargadores de coches eléctricos en todos los mercado, y la reforma del entorno al Mercado del Grau. También se destinarán 3 millones de euros el próximo año para las zonas comerciales turísticas para la digitalización del comercio, cursos de idiomas a profesionales del comercio, fibra óptica y el alumbrado del centro.

Incremento de los gastos

Por gastos, el de personal sube en 19 millones de euros; los corrientes suman 37 millones de euros más; los de capital (inversiones) aumentan en 31,5 millones de euros, y los financieros se engrosan con otros 8,3 millones. En el capítulo de personal destaca la contratación de 245 nuevos agentes de Policía Local y de más trabajadores y trabajadoras para el plan de refuerzo del servicio de licencias urbanísticas y de actividades. Respecto a los gastos corrientes (contratos y subvenciones), se incrementan respecto al ejercicio anterior en 37 millones de euros, esto es, un 8,5 %, que irá destinado, entre otros, a: la reactivación económica, con una inyección de 1,6 millones de euros para una nueva convocatoria de bonos al comercio; los nuevos contratos de jardinería, limpieza y gestión del tráfico; la formación y los planes de empleo del Ayuntamiento; la mejora de las líneas de la EMT, los centros deportivos de la ciudad, y la programación del Palau de la Música y actividades como la Mostra o Cultura als barris; políticas de innovación, o el impulso de la administración electrónica.

El alcalde ha incidido en la previsión de amortización de la deuda en 2022. Desde 2015 la deuda se ha reducido en un 60 %, pasando de los 750 millones en junio de 2015 a 298 millones de euros con que acabará 2022 —alrededor de un 29,5 % de los ingresos totales—, lo que “significa que estamos haciendo una gestión responsable”. Ribó ha explicado que “la reducción constante de la deuda durante el mandato pasado y el 2020 nos ha permitido hacer frente a la pandemia” y, a pesar de que “hemos incrementado ligeramente durante el 2021 la deuda municipal en 18 millones de euros” como consecuencia de la crisis de la covid-19, “en 2022 está previsto volverla a disminuir”. La máxima autoridad de la ciudad se ha referido igualmente a “dos proyectos fundamentales para el futuro de València”, que se deben prever en las cuentas de los próximos años: las obras del canal de acceso ferroviario, con un coste de 400 millones de euros, de los que el Ayuntamiento aportará el 25 %, y el pago de seis millones de euros para acabar con la deuda de la Marina de València.

En cuanto a los ingresos, Joan Ribó ha subrayado el aumento “considerable” de las entregas a cuenta del Estado, el retorno del IVA del 2007, el incremento de las transferencias de la Generalitat y la incorporación de los fondos Next Generation. Por otro lado, ha remarcado que “no se sube ningún impuesto ni tasa municipal” para ayudar los sectores más afectados por la pandemia y promover la dinamización económica. En ese sentido, el alcalde ha explicado que “el incremento que hemos experimentado en la recaudación de tasas y precios públicos es precisamente por la reactivación económica”, fundamentalmente a través del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO).

Sobre los gastos de capital, hay un aumento hasta los 134 millones de euros que vienen fundamentalmente de: las inversiones, que aumentan en 15 millones de euros, un incremento del 16 % frente a 2021, y las transferencias de capital, que se incrementan en 26,4 millones de euros. El resto de incremento está destinado al Palau de Congressos, al Organismo Autónomo Municipal (OAM) de Parques y Jardines, los 6 millones para acabar con la deuda de la Marina, y los fondos Next Generation para la EMT.

Gasto por habitante

Por su parte, el concejal de Hacienda, Borja Sanjuán, ha señalado las aportaciones del Estado, el crecimiento de la actividad económica y los fondos europeos Next Generation como los responsables de “la desviación positiva de las cuentas de 2022, que inicialmente no habían podido ser tan ambiciosas”. El concejal ha resaltado que el carácter “expansivo” de los presupuestos permitirá que, el año que viene, haya un gasto por habitante de 1.263 euros. Sanjuán ha recordado que “València, tristemente, durante muchísimos años y también ahora, ha tenido un gasto por habitante muy inferior en las ciudades con las que nos queremos comparar”. En este sentido, “en los últimos años, hemos intentado converger hacia la cifra de gasto por habitante en la que creemos que tenemos que estar y en la que se encuentran ciudades como Barcelona o Madrid pero también otras más pequeñas como Zaragoza, Málaga o Sevilla”.

El edil ha explicado que “en estos últimos años, el presupuesto por habitante del Ayuntamiento de València ha crecido un 35’97 % y el año que viene gastaremos 1.263 euros por habitante, lo que comporta superar lo que se gastó en 2021 en ciudades como Sevilla, Zaragoza o Málaga”. Aun así, para el regidor, “todavía estamos muy lejos de una ciudad como Barcelona, que gasta más de 1.900 euros por habitante en su ciudad”.

Sanjuán cree que “no es lógico que, si volemos tener unos servicios como los de cualquier otra ciudad, nuestro presupuesto por habitante haya sido tan reducido”.

Como ejemplo de esta “raquitización” municipal, el titular de Hacienda ha destacado el incremento de los gastos de personal por la incorporación de 234 nuevos agentes de la policía local así como de personal para el refuerzo del área de licencias urbanísticas y de actividad. Unas incorporaciones que, a su parecer, permitirán “cerrar la cicatriz en la prestación de servicios públicos” y que, aun así, mantendrán el capítulo de personal en el 32 % del presupuesto total.

Designación Gay Games

Por otra parte, el alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha celebrado la designación de nuestra ciudad para acoger los Gay Games, la convocatoria internacional multideportiva que organiza cada cuatro años la Federation of Gay Games con el objetivo de dar visibilidad a las personas LGTBI y consolidar la igualdad de derechos, “porque nos coloca en una posición privilegiada en dos planos: en el de la tolerancia y el respeto, y en el de la práctica deportiva”.

“Valencia es a la vez una urbe inclusiva y de diversidad, y una urbe amante del deporte, y ese carácter es el que queda de manifiesto en esta celebración de la igualdad que reunirá a numerosos deportistas en nuestra ciudad en el año 2026”, ha explicado el alcalde. Por su parte, la concejala de Deportes, Pilar Bernabé, ha subrayado que “después de celebrar ayer la designación de Valencia como sede de los Gay Games 2026, a partir de hoy mismo empezamos a trabajar para crear un proyecto de futuro, el de una ciudad que avanza para ser destino de turismo LGTBI y para demostrar al mundo que es una ciudad diversa, acogedora, plural, y preparada para organizar eventos internacionales deportivos y culturales de primer nivel”.

Valencia ha resultado ganadora después de un proceso de selección en el que quedó finalista junto a las ciudades de Munich (Alemania) y Guadalajara (México). La candidatura valenciana, elegida por el comité organizador, incluía, además de la experiencia de la ciudad en la organización de eventos y las políticas de atención a la diversidad y de igualdad, cerca de un centenar de instalaciones deportivas y espacios culturales para albergar los Gay Games 2026.

Los Gay Games celebraron su primera edición en la ciudad estadounidense de San Francisco, en el año 1982, bajo la premisa de “promocionar y aumentar el autorespeto de lesbianas y hombres gays del mundo y generar respeto y comprensión del mundo no gay, principalmente a través de la organización un evento internacional atlético y cultural abierto a la participación y realizado cada cuatro años, conocido habitualmente como Gay Games”, según subraya la organización de los juegos. En esta primera convocatoria compitieron atletas de un centenar de países, aunque con el paso de los años esta cifra inicial de participantes ha ido aumentando hasta superar los 10.000, y así mismo se ha ido incrementando el número de disciplinas deportivas.