Los gestos de Puig apuntan a un adelanto electoral: no se toma vacaciones e intensifica su agenda

 El jefe del Consell tiene entre sus manos dos opciones para anticipar elecciones el mes de abril, un año antes, o el mes de octubre, seis meses antes de la fecha tope

Frente a los que en su equipo no son partidarios de adelantar las elecciones, el president de la Generalitat, Ximo Puig, no descarta esa posibilidad. Y no lo hace por un capricho, ni por intereses electorales, sino por consolidar una agenda valenciana propia al margen del resto comunidades autónomas. Ese ha sido uno de los grandes retos del molt honorable desde que accedió a la Generalitat en 2015, y ya lo avanzó en abril de 2019, cuando adelantó un mes la cita electoral para hacer coincidir los comicios valencianos con los estatales, y ahora, se trataría se separarlo definitivamente del último domingo mayo, fecha coincide con los comicios municipales en España.

Y en ese hipotético adelanto electoral, está trabajando una parte de su gabinete, y los hechos aventuran esa posibilidad, pues, a diferencia de lo que sucedió hace un año, o lo que han hecho, la mayoría de sus consellers, Puig no se ha tomado ni un día de absuelto excepto los días festivos, desde el 9 de octubre. 

En este sentido, durante las dos últimas semanas, Puig ha tenido una intensa actividad de agenda política institucional, excepto el  pasado viernes, 7 de enero, si bien, ese día también hubo agenda política, pues, participó en el Comité Federal del PSOE, que se hizo de forma online, y él lo hizo desde la sede del PSPV para reivindicar la cogobernanza y el estado federal.

Asimismo, durante las dos semanas de navidades ha compaginado actos institucionales en el Palau, como las recepciones a empresarios, al Síndic de Greuges, o la reunión con el líder de la oposición, Carlos Mazón, con visitas y actos en las comarcas, ya se Oliva, Castellón, Paiporta  o Alicante para no perder el contacto con la sociedad y marcar la agenda política valenciana.

La vía valenciana

El hipotético adelanto electoral que los socialistas barajan no tendría mejor excusa que el generar una agenda política propia, y tener un mayor autogobierno, es decir, seguir la hoja de ruta del último congreso nacional del PSPV-PSOE la vía valenciana, pues, ese adelanto ya situaría a la Comunitat a nivel electoral con Andalucía, Euskadi y Cataluña con un calendario electoral propio al margen del resto de autonomías que, por sus estatutos, tienen que celebrar las elecciones el último domingo de mayo coincidiendo con los elecciones municipales.

Esa posibilidad es consecuencia de la reforma de l’Estatut de Autonomía, aprobada en 2006, y que reconocía a la Comunitat Valenciana como nacionalidad histórica, y empezaba a recuperar las competencias perdidas en 1707 con los Decretos de Nova Planta, si bien, alguna de ellas, como el Derecho Civil Valenciano está pendiente de una reforma constitucional, paralizada por PSOE y PP, en el Congreso de los Diputados, por miedo a los intereses catalanes y vascos. Esa reforma, entre otras cosas, permitiría a los valencianos recuperar de forma automática el régimen matrimonial de separación de bienes, como sucedía en el antiguo Reino de Valencia.

Abril o octubre

En cuanto a la fecha que baraja Ximo Puig para ese hipotético adelanto electoral, según ha podido averiguar este diario, existen dos posibilidades, una bastantes próxima y sería a lo largo de este semestre, concretamente el mes de abril,  es decir, un ante antes de la fecha tope, pues, las últimas elecciones se celebraron en abril de 2019, y la excusa sería consolidar el ‘hecho diferencial valenciano’.

La otra sería octubre de este año coincidiendo con el 9 d’octubre, Día de la Comunitat, esta fecha permitiría recoger más las ventajas de los fondos europeos de la recuperación por la pandemia, pero, podría tener el riesgo de una nueva ola.

En cualquier caso, ambas fechas prácticamente impedirían que las elecciones municipales y las elecciones valencianas fueran de la mano, lo que exigiría a todos los partidos articular un discurso y agenda valenciana diferenciada de la estatal, como hasta el momento ha sucedido con algunos partidos. Ya no valdría tener las mismas estrategias que Madrid.