Navarro y Puig vuelven a escenificar sintonía en una asamblea de la CEV que apuesta por la unidad para tirar de la Comunitat

El presidente de la patronal pide que baje la presión fiscal y defiende el diálogo social como clave del ‘momento Comunitat’, mientras que Puig el Día de la Empresa en la Comunitat para fomentar que los jóvenes se hagan empresarios

Una asamblea más el presidente de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), Salvador Navarro, y el president de laGeneralitat, Ximo Puig, han vuelto escenificar sintonía en una asamblea de la CEV en la que ha apostado por la unidad para tirar de la Comunitat. Según Navarro, “con unidad lo conseguiremos todo. Con unidad seremos  más resilientes, más inclusivos, más sostenibles, más responsables, más digitalizados, más innovadores y más competitivos”.

Para el presidente de la patronal, una de las claves es el diálogo social. En su opinión, “el escenario es complicado para todos, pero otros territorios no tienen ni las ventajas que he mencionado ni unos protagonistas del diálogo social capaces de escuchar, negociar y proponer soluciones pensando en toda la sociedad civil, y no sólo en los intereses de unos cuantos”.

Así, ha puesto el foco en la unidad como clave del éxito de la CEV y ha compartido el claim que acompañará a partir de ahora a la Confederación: “Unidad para ser Más”.  A su juicio, “queremos unidad para ser más resilientes, más inclusivos, más sostenibles, más responsables, más innovadores y más competitivos”, ha concluido.

No obstante, el dirigente empresarial ha sido crítico con el gobierno central al que ha vuelto a reclamar que se tenga en cuenta el conjunto de la fiscalidad, “verde y no verde” que recae sobre las empresas para poder evaluar la pérdida de competitividad que sufren las empresas de la Comunitat Valencia frente a las de otros territorios y poder ajustar las políticas públicas a esa realidad.,

En este sentido, ha reclamado al Gobierno que “afine sus estrategias, como hacen las empresas para no cometer más errores que serán difíciles de corregir, como los fallos de cálculo a los que se ha atribuido la ruptura de las relaciones comerciales de forma unilateral por parte de Argelia”.

Navarro, también  ha censurado que se quiera acelerar la transición ecológica a base de impuestos; ha denunciado que se quiera pagar con nuevos impuestos una deuda generada por un sistema de financiación que ninguno del gobierno ha tenido prisa por corregir y ha insistido en que la baja ejecución presupuestaria del Estado en este territorio tampoco se corregirá con una mayor presión fiscal. “Frente al aumento de la fiscalidad la CEV propone eficiencia en el gasto, lucha contra la economía sumergida, acelerar la llegada de fondos europeos a la economía real y mayor colaboración público privada”, ha detallado. 

Día de la Empresa de la Comunitat

Por su parte, el president de la Generalitat, Ximo Puig, ha anunciado que la Generalitat instituirá el Día de la Empresa en la Comunitat Valenciana para «dar visibilidad a su importancia para el desarrollo económico y social y para la convivencia», y animar a los jóvenes a ser empresarios y apostar por esta actividad

Puig ha pedido en este ámbito un «gran pacto por la energía» que permita alinearse con los objetivos de la transición ecológica y caminar hacia la soberanía energética, y ha subrayado además que la Generalitat ha actuado en todo momento guiada por la convicción de generar todas las oportunidades posibles y de dar todas las ayudas necesarias a la empresa a través de planes como Resistir, Resistir Plus y Reactiva.

Como ha indicado, el Consell ha actuado de este modo con la crisis energética, de manera que, en las próximas semanas, tras el visto bueno de Bruselas, se lanzarán las medidas previstas contra la inflación, entre las que, ha recordado, se encuentran los 45 millones en ayudas a autónomas y autónomas.

De igual manera, ha subrayado que el diálogo social aporta la estabilidad que atrae inversiones y ha pedido continuar unidos tanto en la consecución de las reivindicaciones de la «vieja agenda», con la demanda de un nuevo modelo de financiación «desgraciadamente todavía no resuelta», como en las de la «nueva agenda» de la digitalización y la transición energética.