Yolanda Díaz exhibe el músculo de Sumar en Feria Valencia junto a representantes de Compromís, Podem y Esquerra Unida

Se compromete a corregir el problema de infrafinanciación y de inversiones de la Comunitat, y no duda en cargar contra la banca y los supermercados porque “se están forrando”

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha presentado en Feria Valencia su nuevo proyecto político Sumar, con la presencia de numerosos miembros del del Botànic, como el portavoz de Compromís en el Congreso, Joan Baldoví; la consellera de Transparencia, y representante de Esquerra Unida, Rosa Pérez Garijo; el vicepresidente segundo del Consell, Héctor Illueca, y la coordinadora de Podem, Pilar Lima, tratando de olvidar las tensiones nacionales que afrontan sus partidos entre sí. En su opinión, “Sumar es un proyecto político que no va de ganar a la derecha, sino que de cambiar la vida de la gente, de cambiar el país”, y advertido que “es ya imparable” en referencia a las críticas del ex líder de Podemos, Pablo Iglesias. En su opinión,»vamos a la política para cambiar la vida de la gente, no vamos a la política para hacer ruido ni para jalear», y ha señalado que “todas las personas son imprescindibles en Sumar, donde falta gente y no sobra nadie porque esperan a muchísima más gente para cambiar las cosas. Aquí solo estamos por una razón: la gente”.

Día ha señalado la importancia de que “todas las personas formen parte de la misma cuerda, estén en el lado que estén. Nos necesitamos todas para sumar, no le pedimos el carné a nadie, les pedimos la asignatura más difícil en la vida pública: la ternura”, y como ejemplo de su modelo ha puesto la reforma laboral en la que  «nos hemos dejado la piel. Sabíamos muy bien lo que hacíamos, y hoy podemos decir que tenemos un país mejor».

Financiación autonómica

La líder de Sumarn ha calificado  la financiación autonómica  como “el gran problema que sufre la Comunitat Valenciana por un sistema que está caducado desde 2014.  A su juicio,  hay ganadores y perdedores y la Comunitat es la gran perdedora», y ha advertido de que esta cuestión «no va de agravios, sino de derechos», y ha instado a «corregir inmediatamente» esta situación. «Sé que han pasado muchos años, pero es una carrera urgente», ha añadido.

En cualquier caso, ha apuntado que la financiación «no solo es hablar de recursos públicos», sino también «de cultura, dependencia, empleo, sanidad o duración pública”, así como “de fiscalidad, porque van de la mano, y hay CCAA que no voy a nombrar que se permiten el dislate de bajar impuestos y suprimirlos a las grandes rentas para que otros les paguemos los servicios públicos que ellos no se dedican a cubrir».

De igual manera, ha hecho mención a la manifestación celebrada el viernes en Alicante, y ha reclamado  «con justicia”, un sistema de financiación justo para la provincia, y ha asegurado que el Gobierno “trabaja para corregir» esta situación, asegurando que «estamos en ello y sin lugar a dudas se va a corregir, porque en España no caben injusticias fiscales». En su opinión, «cuando la gente ha salido a reivindicar sus derechos tiene razón, me critican porque defiendo que la gente se movilice, y sí, lo hago, porque es una de las formas democráticas de expresión».

Críticas a la banca y supermercados

En materia de vivienda, ha hecho hincapié en la necesidad de garantizar este derecho «fundamental», puesto que hay personas «en malas condiciones» con pensiones y rentas bajas con «dificultades de acceso», y ha advertido que «esto no va de propuestas ligeras con la banca, no va de que la banca diga que quiere ayudar a los vulnerables, porque por desgracia no tienen ni siquiera acceso a una hipoteca». A su juicio, «la banca se está forrando junto a la subida de los tipos de interés», y ha instado a este sector a «ser ejemplar» y a «decir que están con su pueblo, con la gente, y que va a congelar las hipotecas con carácter retroactivo en nuestro país».

En materia de industria, ha alertado de que la crisis ambiental y energética «es real y no hay plan B», y ha señalado que «no tenemos alternativa, podemos debatir lo que queramos pero no hay vuelta atrás», y ha destacado la «oportunidad» que se abre para la Comunitat Valenciana con la instalación de la gigafactoría de baterías de Volkswagen en Sagunt: «Es una oportunidad para hacerlo bien, para remar a favor de la transición energética con el mundo del trabajo dentro, con las familias dentro porque no podemos dejar a nadie fuera. Tenemos la posibilidad de generar miles de puestos de trabajo, hagámoslo como debemos. Nos jugamos mucho».

En el plano económico, también ha analizado el «grave problema» que tiene España a día de hoy con la inflación y ha reconocido que resulta «muy difícil» descender estos niveles. No obstante, ha defendido que el Gobierno «está demostrando» que, «cuando actúa, baja la inflación». «Decían que no se podía intervenir los precios, que no se podía gravar a las eléctricas, que Europa no lo permitiría, y el resultado es no solo que ha sido posible, sino que ha sido eficaz para la vida de la gente», ha reivindicado.

En este sentido, ha cargado contra las grandes distribuidoras del sector de la alimentación, que tienen «nombres y apellidos», a las que ha acusado de «estar forrándose» con el aumento de los precios. «Están aumentando de manera escalonada sus beneficios», ha censurado, al tiempo que ha garantizado que les va a «recriminar día a día por lo que no están haciendo, porque de esto va la política», pese a que ha reconocido que el Gobierno «no está actuando».

Antes de finalizar, ha realizado una radiografía social de España, un país que ha destacado como «alegre, orgullosamente diverso, avanzado, en el que nos amamos de maneras diferentes y nos encanta, con sexualidades diferentes, y a todas esas personas las queremos» y ha hecho especial hincapié en el papel de las mujeres. «Queremos un país en el que no resulte tan difícil desarrollar nuestras vidas y formar parte de la vida pública», deseado, y se ha preguntado al respecto «por qué es tan difícil para nosotras hacer cosas».

Por último, ha subrayado que precisamente «tenemos derecho a hacer política equivocándonos» y se ha preguntado «por qué siempre las mujeres somos insultadas». «Da igual de dónde venga, es la manera de dirigirse a nosotras», ha lamentado.