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El 87% de los edificios de viviendas necesitan realizar actuaciones de eliminación de barreras arquitectónicas

1 de cada 4 edificios tiene un escalón en el acceso al portal; el 55% tiene porteros automáticos no accesibles y el 43% de los portales pesa demasiado

El 87% de los edificios de viviendas necesitaría realizar actuaciones de eliminación de barreras arquitectónicas para mejorar su accesibilidad, lo que supondría un coste medio por hogar valenciano de 1.060€, de acuerdo con el cálculo realizado por la Fundación Mutua de Propietarios en el informe “Accesibilidad en el edificio: ¿gasto o inversión?”.

Partiendo del coste medio de las actuaciones detectadas para hacer un edificio accesible, el informe constata que la factura de la accesibilidad se incrementa, especialmente, en aquellos edificios de menos plantas y menos vecinos, con 5.409€ y 4.457€ respectivamente; entre los hogares de edificios más antiguos (3.156€); en los que tienen viviendas de menor tamaño (2.416€) y en los hogares con menos ingresos (2.995€). “Muchas de las viviendas no accesibles son propiedad de personas con bajos recursos por lo que se evidencia la necesidad de que administración e instituciones contribuyan a hacer posible que se lleven a cabo actuaciones para la eliminación de barreas arquitectónicas”, explica López Demarbre.

Para realizar el informe, se realizó un presupuesto aproximado real a más de 2.400 hogares sobre las actuaciones de mejora de la accesibilidad que eran necesarias en su edificio, e informando de la probabilidad de llevarlas a cabo.

El ascensor, lo más urgente

El estudio de la Fundación Mutua de Propietarios desvela que 1 de cada 4 edificios tiene un escalón en el acceso al portal; el 55% de los edificios valencianos tiene porteros automáticos no accesibles desde una silla de ruedas, al igual que 2 de cada 3 edificios tienen sus buzones elevados y, por tanto, también inalcanzables. Finalmente, aunqueel 92% de los portales de acceso al edificio tienen el tamaño adecuado para pasar con silla de ruedas, el 43% pesa demasiado.

Sin embargo, el informe “Accesibilidad en el edificio: ¿gasto o inversión?” apunta a las barreras relacionadas con ascensor como las actuaciones con un mayor grado de urgencia. En concreto, un 11% de los edificios de viviendas comunitarios en la Comunitat Valenciana no dispone de ascensor y, de los que sí disponen, un 6% tiene un escalón que dificulta la accesibilidad hasta él. Por este motivo, el 55% de quienes no cuentan con ascensor, lo reclaman como una medida urgente, de la misma manera que un 52% considera esencial mejorar la accesibilidad del portal hasta el ascensor con una plataforma elevadora eléctrica o una rampa.

Por todos estos motivos, los valencianos ponen una nota de 6,1 sobre 10 a la accesibilidad, una nota que baja cuando se le ponen a la persona ante la tesitura de valorar la accesibilidad para una persona con movilidad reducida.

Accesibilidad y revalorización del inmueble: la barrera de los 2.000 euros

La falta de acuerdo entre vecinos (63%) y los motivos económicos (55%) son las principales razones expuestas. En este último aspecto, la barrera de los 2.000 euros por hogar es el punto de inflexión para considerar probable o no probable llevar a cabo las mejoras.

“Los valencianos están cada vez más concienciados con la necesidad de adaptar el edificio a sus futuras necesidades, pero el factor económico sigue siendo una barrera que pone de manifiesto la necesidad de dar soporte e incentivar las inversiones en sostenibilidad”, concluye la vicepresidenta ejecutiva de la Fundación Mutua de Propietarios.

Sobre la Fundación Mutua de Propietarios

La Fundación Mutua de Propietarios es una institución no lucrativa creada por la aseguradora Mutua de Propietarios con la misión de mejorar la calidad de vida de las personas con movilidad reducida facilitando la accesibilidad a la vivienda y su entorno. Las áreas principales en las que la Fundación Mutua de Propietarios desarrolla sus actividades son la accesibilidad, mediante la eliminación de barreras arquitectónicas y la sensibilización de los actores sociales y políticos decisores en esta materia; la acción e inclusión social, mediante el diseño de actividades que favorezcan la integración y la calidad de vida de las personas con movilidad reducida, y la innovación, con la finalidad de favorecer la integración de las nuevas tecnologías para mejorar las condiciones de vida a las personas con movilidad reducida.