Educación

Un estudio de CCOO denuncia que el 44% de los docentes han sido testigos de violencia en las aulas, y un 25% victimas

El 40% de los docentes aseguran tener a menudo o siempre experimentan sentimientos ansiedad, depresión y desesperación, y el 65% considera que su trabajo es «bastante» o «muy» estresante desde el inicio del curso escolar

La situación de los docentes en las aulas es cada vez más insostenible. Al menos, eso se desprende del de los resultados del Barómetro Internacional de Salud y Bienestar del personal de la educación, realizado por la Federación de Educación de CCOO,  en el que han participado más de 26.000 personas de las cuales más del 90% son docentes, un 72% mujeres y un 49% de primaria.  Según el mismo, el 44% de los docentes han sido testigos de violencia en las aulas, un dato que va en aumento en los últimos años, al igual que el dato de los docentes que han sido víctimas de actitudes violentas en las aulas que ya alcanza al 25% de profesores.

Así, del estudio, según CCOO, se desprende el alarmante incremento de las agresiones que sufre el profesorado y el personal educativo. Si a esta situación añadimos la situación de la salud mental de la juventud, en el que la segunda causa de muerte es el suicidio, tenemos un análisis importante a considerar por la sociedad en general y por las administraciones y políticas públicas en particular.

De igual manera, según el estudio, las situaciones laborales y enfermedades como depresión, ansiedad, estrés, burn out o violencia en el trabajo forman parte del día a día del personal educativo, al mismo tiempo que se troven invisibilizadas e individualizadas, aunque se derivan de riesgos psicosociales causados por la organización del trabajo, por las condiciones de vida del neocapitalismo, y por el incremento de la burocracia derivada del trabajo en línea.

En este sentido, el 40% de los docentes aseguran tener a menudo o siempre experimentan sentimientos ansiedad, depresión y desesperación, y el 65% considera que su trabajo es «bastante» o «muy» estresante desde el inicio del curso escolar. Esta situación, en opinión del sindicato, se debe a la falta de herramientas para generar disciplina por parte de los docentes, y el inexistente apoyo a los docentes por parte de las estructuras educativas en sus diferentes grados de mando.

Desde CCOO se entiende que las soluciones tienen que tener carácter colectivo, ya que “es   totalmente insuficiente la defensa individual al profesorado, hacen falta acciones colectivas que requieren dos vertientes: una, que implico cambios en la organización del trabajo en materia de prevención de riesgos laborales, como la aprobación de protocolos sobre agresiones al profesorado y de protocolos anticrisis, mejoras en las adaptaciones de los puestos de trabajo y un Servicio de Prevención de Riesgos Laborales Propio dotado de recursos y garantizando la vigilancia preceptiva de la Salud del personal educativo”.

Por otro lado, el sindicato pide  un incremento de la inversión en la educación pública, que estimamos, como mínimo, en un incremento del 0,14% del PIB, que a nivel de la Comunitat Valenciana implica 177 millones de euros, para aumentar la salud de toda la comunidad educativa.

Según CCOO, “La salud mental se conforma desde un punto de vista holístico, y que requiere blindar las plantillas, reducir las ratios, introducir la figura de Bienestar socioemocional de la comunidad educativa y la coordinación de salud laboral en todos los centros educativos, y mejorar la dotación de los departamentos de orientación”.